Los medios dominantes del mañana (versión USA)

Vox Media

El panorama de los nuevos medios digitales en Estados Unidos está de lo más movido últimamente. Varios proyectos moviéndose y todos buscando hacer información de calidad. La niña bonita en los ojos de todos últimamente es Vox Media. En octubre recibía una nueva ronda de financiación de unos 40 millones de dólares. En noviembre se gastaba entre 20 y 30 de esos millones en adquirir la red de sitios urbanos Curbed. Ahora anuncia que ha fichado a Ezra Klein para lanzar un nuevo sitio, de momento denominado Project X.

Ezra Klein es un conocido comentarista político americano que debe buena parte de su reputación a Wonkblog, que fundó bajo el auspicio del Washington Post. Según cuenta es un proyecto que llevaba fraguándose algún tiempo y, por varios motivos, uno de los cuales puede ser la entrada de Jeff Bezos en el periódico, no fraguó allí. Al final lo hará en Vox Media. La idea es hacer noticias con contexto y olvidándose un poco de la presión de la rabiosa actualidad. Buscan también cubrir las noticias con enfoques diferentes, no hay más que ver el tipo de perfiles profesionales que están buscando. Incluso lo llegan a resumir como una mezcla del New York Times y la Wikipedia. Según Klein:

“We are just at the beginning of how journalism should be done on the web,” Mr. Klein said. “We really wanted to build something from the ground up that helps people understand the news better. We are not just trying to scale Wonkblog, we want to improve the technology of news, and Vox has a vision of how to solve some of that.”

Vox Media es una empresa que en Weblogs SL seguimos de cerca desde que se lanzó. Nos encantan The Verge y Polygon, dos de las publicaciones que mejor están abordando los contenidos especializados de calidad. Al frente de Vox Media está Jim Bankoff, veterano de los medios online en Estados Unidos. Precisamente en su etapa en AOL fue el que lideró la compra de Weblogs Inc. a Jason Calacanis en 2005 por entre 25 y 30 millones de dólares de los de entonces. El objetivo declarado de Vox Media es que ser a los nuevos medios digitales lo que CondeNast fue a las revistas: escala, calidad y valor. Eso sí, aparte de reinventar las noticias, también van a tener que reinventar la publicidad online.

Según publica David Carr en el New York Times, en la primera vuelta del periodismo en internet, en 2001 la tecnología todavía no estaba a la altura, era demasiado pronto. Ahora todas las tuberías están en su sitio. Estamos en un momento muy similar al de principios de los 80 cuando las grandes ciudades americanas estuvieron finalmente conectadas a la televisión por cable. Lo que siguió fue una explosión de nuevos canales, muchos de los cuales hoy se han convertido en grandes negocios. Y los dos párrafos más interesantes:

The same holds true for digital. Organizations like BuzzFeed, Gawker, The Huffington Post, Vice and Vox, which have huge traffic but are still relatively small in terms of profit, will eventually mature into the legacy media of tomorrow.

More and more, it’s becoming apparent that digital publishing is its own thing, not an additional platform for established news companies. They can buy their way into it, but their historical advantages are often offset by legacy costs and bureaucracy.

Y lo de Vox Media es sólo una de estas historias. Ahora mismo también está en boca de todos First Look Media, el proyecto de Pierre Omidyar con Glenn Greenwald, el WorldPost de Arianna Hufftington con Nicolas Berggruen, sí el mismo que rescató a Prisa vía Liberty, Inside.com el proyecto de curator de contenidos para móvil de Jason Calacanis (el pobre no da pie con bola desde que vendió Weblogs Inc. Mahalo pasó por un par de pivots, de buscador con toque humano a compendio de cursos de video online y se quedó en nada) y la inversión de 25 millones en Medium de Ev Williams, que ya no sabemos si es una plataforma o se va a convertir también en un medio.

Y, para terminar, el anuncio de Federated Media de que vende su negocio principal, no parece que muy bien, su CEO y fundador se retira y se queda con la parte de venta de publicidad programática a ver si sus inversores ven algo de retorno. Y es que la idea era buena, pero el negocio de las redes de publicidad es muy complicado.

Y es que, todo es muy complicado en este negocio:

Gawker, el Washington Post y el fin del periodismo

Estoy de vacaciones, pero este asunto me parece lo suficientemente interesante para comentarlo en el blog. En la blogosfera americana se ha levantado un muy interesante debate sobre las relaciones entre medios tradicionales y blogs a propósito de un artículo del Washington Post y un post de Gawker. Ira Shapira, un periodista de la sección local del Washington Post, escribió a principios de julio un artículo sobre una chica de Washington que ejercía de “consultora generacional”. Gawker recogió la historia y la republicó enlazándola. Según cuenta el propio Shaphira, cuando vio que Gawker le había enlazado su primera reacción fue que le encantó. Tanto como para mandarle un mail a su jefe comentándoselo. A lo que este respondió con un “Te han robado tu historia. ¿Dónde está tu indignación?”. A partir de ahí fue dándole vueltas y cada vez se fue enfadando más.

En el artículo que escribió ayer en el Washington Post, titulado El fin del periodismo: edición Gawker, cuenta que para escribir el artículo de 1.500 palabras dedicó aproximadamente dos días de trabajo (asistiendo a una conferencia y entrevistando a la persona por teléfono). Cuenta también que Hamilton Nolan, el blogger que escribió el post de Gawker, citó ocho párrafos de su artículo y escribió su post en hora u hora y media. Reconoce que el post de Gawker enlaza la fuente y le envía tráfico, de hecho cuenta que es la segunda fuente de tráfico del artículo tras Slate, pero opina que no es suficiente. Y termina comentando sobre las dificultades del periodismo, sobre que Gawker no ha compartido sus ingresos publicitarios provenientes de dicho post con el Washington Post y como todo esto está muy mal.

La respuesta de la blogosfera anglosajona no se ha hecho esperar. Mathew Ingram le responde que Gawker enlaza a la fuente tres veces en el post y la cita por su nombre pero que esto no parece suficiente. En Nieman Journalism Lab hacen un resumen de los datos: cuántas palabras tenía cada artículo, cuántas coinciden, el impacto en menciones y en posición en Google… y añaden que la mayor parte de las citas de Gawker son las declaraciones literales de la entrevistada. ¿A quién pertenecen dichas declaraciones?

Stowe Bold cuestiona que el tiempo que lleve preparar un artículo sea la métrica a usar. Y apunta a que Shapira se deja fuera de la ecuación que Gawker es una publicación con una marca conocida y que, aunque el Washington Post es claramente una institución periodística, el mayor éxito hasta la fecha de Shapira es precisamente este asunto con Gawker. Añade que internet puede ser un juego que no sume cero. El post de Gawker no reduce el valor del artículo del Post, sino que lo aumenta. Desde el punto de vista de un lector añaden valor los enlaces, referencias y referencias cruzadas que crea, las críticas y los puntos en los que está de acuerdo. Osea, que no se trata de destruir valor, sino de quién tiene derecho de apropiarse de una historia y extraer valor económico de ella. Bold apunta que lo realmente interesante no es cuánto tiempo se usó en crear la noticia o quién consigue cuantos ingresos publicitarios, sino la multitud de posts, comentarios y twits sobre este tema de gente a quien no pagan ni tiene ingresos publicitarios.

En Common Sense Journalism apuntan que lo que debería preocupar a Shaphira y al Washington Post es que más de 10.000 personas decidieron leer la versión de Gawker y no el artículo original. Y se preguntan si no será que la audiencia no quiere leer 1.500 palabras de una historia como esta y prefiere leer un resumen como el de Gawker porque tiene otras cosas más interesantes que hacer con su vida.

Por último Steven Hodson argumenta que lo que está matando a los periódicos no son los bloggers, sino un modelo de negocio muy pesado en producción y en costes de gestión. Añade también que el Post no es dueño de la historia. Todo lo más será dueño de una forma de contarla y de distribuirla, pero no de la noticia en sí o de cómo la gente puede acceder a ella.

Obviamente, yo creo que la historia de Gawker añade valor a la audiencia en general. Y, si bien aprovecha el trabajo del Shapira, lo compensa con los enlaces, con el tráfico y con el posicionamiento en Google. Y si bien en este caso el origen de la noticia es un medio tradicional, en otros casos el origen es un blog y no siempre los medios tradicionales son tan escrupulosos como los blogs en citar y sobretodo enlazar la fuente. Y comparto la gran mayoría de los argumentos de los bloggers americanos, empezando por el de la estructura de costes.

Todo este debate es muy interesante y muy actual porque, visto como está el patio en los medios tradicionales, no faltarán intentos de perseguir o incluso de criminalizar la agregación y el enlazado de noticias, incluso a veces confundiendo hechos con deseos.

Vía | Techmeme