El proceso de verificación de información en los blogs

A menudo cuando hablo sobre blogs con periodistas de medios tradicionales surge la cuestión de la verificación de la información. El argumento viene a ser el siguiente:

Los medios tradicionales verifican la información, se aseguran de que sea cierta antes de publicarla. Los blogs publican cualquier cosa, expanden bulos sin ningún rigor y sin molestarse siquiera por hacer la más mínima comprobación.

Que conste que no cito a nadie en concreto, más bien resumo un argumento que, con unas palabras o con otras, he oído reiteradamente en los últimos tiempos. Bien, aparte del chistecillo aquel que dice que “la diferencia entre un periodista y un blogger es que el primero es una persona incapaz de hacer una búsqueda en google y enlazar, mientras que el segundo es una persona incapaz de levantar un teléfono y preguntar”, creo que, en algunos casos, no hemos entendido aún que se trata de cosas distintas. No es lo mismo publicar una información en un medio tradicional (prensa, radio, televisión) que hacerlo en un blog. Y mucho más si se trata de un blog personal y no un blog profesional o nanomedio.

Simplificándolo mucho, el proceso de verificación de la información en los medios tradicionales es el siguiente: un redactor prepara una información y dicha información es contrastada consultando a las fuentes directas accesibles y, en la medida de lo posible, buscando las distintas perspectivas sobre la noticia. Una vez que se ha hecho esto, hay un editor o un redactor jefe que supervisa la noticia que se va a publicar. Se trata de un proceso unilateral, en cerrado y a priori. En el participa sólo el medio, no se ve desde fuera y se hace antes de publicar.

En los blogs el proceso de verificación de la información también existe, contra lo que les pudiera parecer a algunos. Sin embargo, es radicalmente diferente al de los medios. Sucede a posteriori, en abierto y en colaboración. En un blog se publica la información y es la comunidad de lectores del blog, conjuntamente con sus autores, la que verifica la fiabilidad del mismo, detecta y denuncia errores. Y además resulta que los autores de los blogs participan en esa conversación, y contestan, y corrigen cosas en el post, y sustituyen lo que estaba mal, y lo dejan tachado (para dejar una traza del error), y añaden actualizaciones con información adicional, y enlazan a otras fuentes que hablan sobre el mismo tema. Cuando se publica algo en un blog, no se pretende que sea la última palabra en torno a dicha cuestión. Se pretende que sea el inicio de una conversación sobre ella. Conversación que puede suceder en los comentarios de la noticia o en posts cruzados entre distintos blogs.

Obviamente estamos hablando, en ambos casos, de procesos ideales. Ni todos los blogs siguen las reglas que acabo de explicar, ni mucho menos todos los medios tradicionales siguen las reglas descritas en el párrafo anterior. Hay multitud de bulos que han corrido por la blogosfera por falta de una mínima llamada para contrastar la información con una fuente directa. De la misma manera que en los medios tradicionales se han publicado infinidad de bulos por no hacer una búsqueda en google o no preguntar un poco más o no entender la materia sobre la que se estaba escribiendo.

Yo estoy convencido de que el proceso de verificación de fuentes en los blogs es más potente. Igual que estoy convencido de que el proceso de creación del software libre es más potente que el del software privativo. Y por las mismas razones (millones de ojos ven más que pocos ojos en teoría más cualificados). Pero lógicamente vivir en un entorno de informaciones en proceso de verificación es distinto a vivir en un entorno de productos informativos acabados. Y hay que leer de otra manera, mucho más crítica. Sin embargo, a mí me parece mucho más enriquecedor.