Teléfonos móviles… ¿Cuál es mejor?

Buscando me he encontrado con una estupenda página para elegir teléfonos móviles. Los clasifica en varios grupos y compara sus funcionalidades de modelos de distintas marcas. Mucho mejor que ir a las páginas de los fabricantes o de los operadores. Eso sí, está en inglés.

Yo sigo teniendo un Sony-Ericsson T68i de hace ¿tres años? que era lo más de lo más en su momento, pero que ahora se ha quedado muy anticuado. ¿A cuál me gustaría pasar? Claramente al Nokia 6600.

¿Adios al mazo de tarjetas de crédito?

Hace ya tiempo que se habla de la tarjeta universal que llevará todos nuestros datos y que sustituirá a montones de tarjetas de crédito, de débito, de puntos, de asistencia, de… Chameleon Network puede haber dado un interesante paso en la dirección correcta para acercanos a esa visión.

Su pocket vault# es un pequeño aparato del tamaño de una tarjeta de crédito (y del grosor de unas doce) que lee y almacena la información de todas nuestras tarjetas. Luego se usa una tarjeta maestra en la que se graba la información de la tarjeta que se quiere usar en ese momento. Dicha información se borra automáticamente al cabo de pocos minutos. Para acceder al gadget hay que usar la huella digital del propietario.

Muy seguro y práctico, costará menos de $200, pero ¿lo veremos pronto funcionando?

[vía gizmodo]

Grabador digital de radio

Se llama Radio Your Way y es un grabador digital de radio AM y FM. Tiene un disco sólido de hasta 128 megas y con él puedes grabar tu programa favorito para escucharlo en otro momento. Incluso saltarte los fastidiosos anuncios (Pepe, un purito…). Es como el TiVo del que ya hemos hablado varias veces, pero para radio.

Cuesta unos $200 la versión de 128 megas que permite grabar unas 18 horas de radio. Suficiente ¿no?

[Vía IBLNews]

Oye tu música digital desde donde quieras

Os presento el Roku Soundbridge. No es un ipod, pero hace sus funciones en casa, y además funciona vía Wifi y tiene un buen diseño. Sale a la venta en Estados Unidos a finales de marzo y cuesta $225 (más $50 por la tarjeta wifi).

Lo puedes conectar al equipo de música del salón, o usarlo con un par de altavoces en otra habitación. Se puede seleccionar la música que quieres oir con un mando a distancia o con cualquier PC conectado a la red vía interfaz web.

Ahora sólo me queda aumentarle la capacidad de almacenamiento en disco al PC que hace de servidor en casa para que quepa toda la música.

Convergencia útil

Fantástica la cámara digital con wifi de Nikon [Vía Minid y fernand0]. Obviamente se trata de un modelo profesional, pero estoy convencido de que es un tipo de funcionalidad que iremos viendo, poco a poco en cada vez más aparatos para uso doméstico.

Consolida la tendencia a la convergencia de los equipamientos informáticos y electrónicos (imagen y sonido fundamentalmente) del hogar. La electrónica participa fundamentalmente con la televisión que asumirá el papel de vía de salida principal de la información de tipo entretenimiento. La informática por su parte aporta la conectividad (wifi fundamentalmente) y la capacidad de almacenamiento. Hijos de esta tendencia son también el Home Media Center y el DVR/TiVo.

Por cierto, esta es la anotación número 100 de esta bitácora en sus tres meses y medio de vida. Gracias a todos por estar ahí.

Cada vez que te compres un gadget, ayuda al tercer mundo

Interesante artículo de Paul Kennedy, autor de Auge y Caída de los Grandes Imperios, en Clarín sobre la creciente divergencia entre países ricos y países pobres. Viene a decir que mientras las economías avanzadas se recuperan y los consumidores vuelven a lanzarse al consumo indiscriminado (él habla de Estados Unidos, pero no hay más que ver la emoción con la que cogen algunos las rebajas), los países pobres son más pobres que hace diez años. Y nosotros sin hacer nada y centrados en gastar por capricho.

Es algo que no nos paramos a pensar día a día, igual que miramos para otro lado cuando vemos a alguien pidiendo en la calle (y lo racionalizamos de la manera que sea). No se trata de dejar de comprar o de participar en la economía de mercado. Más bien de buscar formas de acompasar eso con ayudar (por poco que sea) a paliar la situación en los paises sub-desarrollados.

La idea que plantea de auto-establecerse un diezmo de contribuciones benéficas sobre las propias compras de consumo injustificado me parece interesante e innovadora. No sé si caso a caso como sugiere él o en cómputo global. Puedes ir haciendo aportaciones a la ONG que más te convenza según te compras el último gadget: 300 euros por el gadget, donación de 30 euros. O también, si eres socio de alguna ONG, establecerte tu contribución anual como una primera cuota a ir compensando, y si excedes de ella, hacer aportaciones adicionales.

¿Alguien más lo considera interesante? [Vía Periodista Digital]