La información deja de ser un producto para convertirse en una comunidad

Un periodista tradicional trabaja hasta publicar su artículo. Y, una vez publicado, apaga la luz y se va a su casa. Ha trabajado, ha investigado, ha contrastado, ha escrito, ha corregido, ha editado y ha publicado. Su trabajo ha terminado. Su producto está acabado.

En un medio social cuando pulsamos el botón de publicar apenas estamos dando el pistoletazo de salida a un proceso de cocreación mucho más largo, complejo y participativo. En nuestras publicaciones animamos a nuestros editores a que aquello que publican esté lo más elaborado, estructurado, documentado y completado posible. Trabajamos mucho la calidad. Sin embargo, somos conscientes que un post nunca estará completo sin la participación de la comunidad. Nuestros lectores a menudo saben de un tema tanto o más que nosotros. Y complementan lo que publicamos con sus comentarios, sus aclaraciones, sus aportaciones, sus enlaces, sus correcciones. Un post no es un producto acabado, es el principio de la conversación.

Bernardo Gutiérrez en un recomendable artículo reciente en 20 Minutos habla del postperiodismo en una línea muy similar. Cuenta que la información pasa a ser un proceso compartido en el que se incluye a los lectores en la elaboración del contenido. Dice que el concepto de contenido se amplia, de forma que comentar, difundir, remezclar o incluso valorar o adherirse a una noticia también es autoría. La información deja de ser un producto para convertirse en una comunidad.

Hace poco uno de nuestros lectores nos lo recordaba en un comentario:

…Este blog, hace que ya no compre revistas del motor. Habéis dejado obsoletos los medios tradicionales, y habéis sabido entender, que los lectores, en ocasiones queremos un analisis de los coches o las novedades con opinión personal, y el posterior debate, respuesta, contestación….. tiene mucho mas valor que el tradicional articulo con sus frias cifras. El crear esa interacción es un gran merito, animo, y a seguir, y seguir evolucionando!

Nacho Escolar comentaba en un acto que compartimos hace unos meses que él se fía mucho más de un post en un blog con muchos comentarios que de un post en un blog sin comentarios. Un post con muchos comentarios necesariamente lo ha leído mucha gente, de los cuales unos pocos han comentado. Son también gente suficientemente interesada en la temática como para opinar. Y frecuentemente con criterio. Un post en un blog sin comentarios puede que no lo haya leído nadie. Sólo responde de él su autor. En un blog con mucha participación, el contenido del post lo ha validado su comunidad.

Está claro que los lectores que participan en esa cocreación son una minoría. Es más, también es cierto que dentro de esa minoría hay otra minoría aun menor que es responsable de un alto porcentaje de toda la participación. Pero lo que muchos no ven es que buena parte de los lectores nos leen no sólo por lo que nosotros publicamos. Sino también, e incluso a veces fundamentalmente, por lo que publica esa parte más activa de la comunidad. Y que, para ellos, esto, junto a la pasión, son elementos diferenciadores fundamentales que les hacen preferir medios sociales sobre medios tradicionales de la misma temática.