Buscando empleados ¿desesperadamente?

Como ya comentamos hace tiempo, estamos buscando gente para trabajar en Weblogs SL. Ahora mismo, si no se me escapa nada estamos buscando:

  • Recién licenciados para el equipo comercial
  • Un especialista en publicidad no premium (o alguien dispuesto a aprender y que tenga un excelente dominio de excel)
  • Una persona más para nuestro departamento de traficking
  • Una persona para adminstración
  • Varias personas para el departamento técnico (programadores senior y junior)

Soy plenamente consciente de que no gestionamos estos procesos tan bien como deberíamos, pero hay unas cuantas cosas que me llaman poderosamente la atención y que no quiero dejar de mencionar. Más que nada por ver si nos pasa sólo a nosotros o es algo general del sector, o incluso de nuestra sociedad:

  1. Para la mayoría de los puestos es complicadísimo encontrar, no digo ya contratar, a gente experimentada. Ya no es sólo un problema de que cobren (o quieran cobrar) mucho, o que no les atraiga trabajar en una empresa menos conocida que otras del sector, es que directamente hay pocos o no es fácil encontrarlos
  2. El nivel de informalidad es tremendo. Nos han ocurrido cosas increibles. Por ejemplo: nos gusta un candidato después de varias entrevistas. En la última entrevista le preguntamos si está dispuesto a dejar su empresa actual y le explicamos que si le hacemos una oferta, lo normal es que en su empresa le hagan contraoferta. Nos jura que no, que él en esto es muy formal, que si se compromete con nosotros se lo toma en serio, que da igual lo que le digan en su empresa actual, que quiere salir de allí. Bueno. Finalmente le hacemos una oferta formal y al día siguiente nos llama para aceptarla. Hablamos varias veces más en los días sucesivos de fecha de incorporación y otros detalles. Todavía no se lo ha contado a su jefe actual, pero se lo dice mañana. A partir de aquel momento no volvemos a saber nada de él. Le llamamos al móvil y no nos coge el teléfono. Le dejamos mensajes en el contestador, le mandamos SMS y correos. Tampoco aparece nunca más en el messenger. O su antiguo jefe lo ha tirado al río con una piedra atada a los pies o lo ha encerrado en un armario… o no es capaz de dar la cara y decir, aunque sea vía mail, que su jefe al final le ha convencido para que se quede con una oferta mejor.
  3. Inexistente movilidad geográfica. No es que nos sorprenda que alguien que vive en Barcelona no quiera venirse a Madrid a trabajar. Eso, desgraciadamente, ya lo tenemos asumido. Es que un candidato, que nos manda proactivamente un curriculum, al que llamamos para que venga a una entrevista por la tarde, nos llama (pasada la hora a la que debía haberse presentado) para decirnos que se lo ha pensado y que estamos en Pozuelo y él vive en Torrejón, y le pilla muy lejos para ir a trabajar. Y eso sólo para ir a la entrevista. No tiene curiosidad por ver de qué va la empresa, ni que tipo de trabajo, ni qué horario, ni que sueldo, ni siquiera si se puede teletrabajar… Nos empieza a dar miedo convocar a gente de más allá de Boadilla o Majadahonda…

Debe ser que vivimos en la sociedad del pleno empleo y yo no me había enterado.

Por cierto, si hay alguien interesado en alguno de los puestos mencionados arriba, por favor que nos escriba a recruiting @ weblogssl . com. Y si conocéis a alguien que pueda estar interesado, por favor, comentárselo. Por último, si se os ocurren cosas que deberíamos hacer para mejorar nuestro proceso de selección de personal, o algún truco o sugerencia que os haya funcionado, encantados de que las pongáis en los comentarios (o nos las mandéis por mail si lo preferís).

Actualización 11/01/08: Juan Luis Polo añade su visión sobre este mismo tema: los jóvenes actuales anteponen calidad de vida (disfrutada gracias a sus padres) a compromiso, esfuerzo, consecución de objetivos; no quieren salir de la zona de confort.

Entrevista en Baquía.TV

Entrevista en Baquia TV

La verdad es que da gusto cuando te entrevista alguien que entiende bien el sector en el que te mueves, como es sin ninguna duda el caso de Rodolfo Carpentier. No te ves obligado a contestar a preguntas sin mucho sentido como “¿Qué es un blog?” y puedes centrarte en temas mucho más interesantes. Y la verdad es que se te pasa el tiempo volando. La entrevista es de hace unas cuantas semanas, pero creo que sigue teniendo cierta vigencia.

Enlaces | Video 1, Video 2, Video 3.