La web no ha muerto, estaba de parranda

Wired is wrong

La tesis
La revista Wired, antaño revista de culto de todo lo digital, publica en su edición de agosto una historia de portada bajo el título “La Web ha muerto. Larga vida a Internet“. En dicho artículo alega que ha llegado a su fin la era en la que el modelo principal de consumo de contenidos en internet era a través del navegador. Habla del auge de las aplicaciones y de entornos cerrados como Facebook. Alega también el fracaso del modelo de publicidad online y augura un futuro en el que el modelo abierto llega a su fin y está todo dominado por grandes corporaciones que imponen sus economías de escala. Merece la pena leer el artículo entero para tener perspectiva.

Las reacciones
Las reacciones no se han hecho esperar. Como dice Antonio Delgado en Twitter, “Hay que comprender a Anderson: Es duro vender revistas en agosto y nadie le hace caso desde el palo de Gladwell en el NYorker“. Boing Boing arremete contra el gráfico que ilustra el artículo (y este post). Las escalas son relativas y no absolutas. Si se corrigen se ve que el tráfico web ha seguido subiendo. Es más, el efecto se produce porque el tráfico P2P y el de vídeo crecen todavía más rápido de lo que lo hace el tráfico web. Por cierto, ni rastro de datos que hablen del tráfico de aplicaciones por separado en ese gráfico. Y además, el volumen de tráfico no es buen indicador de interés, de uso o de calidad: un video de gatitos de youtube consume muchas veces más tráfico que el más sesudo, acertado y leído de los artículos de Wired. Mathew Ingram le da duro a Anderson en Giga Om diciendo que “como en algún otro de sus artículos muy populares, Anderson se ha dado cuenta de este fenómeno bastante tarde, y ha tenido que recurrir a un titular sensacionalista para conseguir algo de atención”. Acaba diciendo que la Web no ha muerto, está en constante evolución. Punto que también comparten en Genbeta. Valleywag apunta a la ironía que supone que Wired dé la noticia de la muerte de la web en su propia web, que por cierto va muy bien desde el punto de vista económico. A fecha de hoy la noticia no aparece en la versión para ipad ni tampoco ha salido aún la versión impresa. Es más, apunta a que Anderson controla la parte impresa de la revista, incluida la versión ipad, pero no la versión web. Y termina diciendo que quizás Anderson está mezclando sus deseos con sus análisis.

En español Juan Varela se suma a la buena nueva de que ha llegado la era de las aplicaciones y Antonio Ortiz, sin tenerlo tan claro, se ve más cerca de lo que dice Varela.

Mi opinión
Es innegable que la introducción del iPhone allá por 2007 dio un impulso muy importante a las aplicaciones como forma de acceder a contenidos alternativa a los navegadores. También es cierto que se están creando entornos cerrados como facebook, aunque no lo es que estos no sean web. Ahora, una cosa es que estos fenómenos se estén produciendo, o incluso que estén creciendo y que tengan lógicas internas distintas a las de la web, y otra es que esta no esté creciendo o que vaya a dejar de ser importante.

Es cierto que para algunos usos las aplicaciones son más prácticas que sus versiones web. Muy especialmente en el móvil o incluso en el ipad. La aplicación de mapas Google del ipad es infinitamente más útil que la versión web. Es más, cuando pulsas en un enlace a una dirección de Google maps en el el ipad te lleva a la aplicación, no te abre la versión web. Lo mismo se puede decir de aplicaciones de música y de juegos. Incluso algunas de información especializada como Bloomberg. Ahora, creo que no es el caso para los contenidos en general.

En primer lugar porque, y no me canso de repetirlo, el ideal de consumidor que sigue una marca ha muerto. El público online, y no nos engañemos, es de este del que hablamos, ya no consume una sola marca de medios. De hecho nunca lo hizo, pero ahora aún menos. Consume, o mejor dicho se interesa por un cierto número de temáticas. Para cada temática, o bien tiene varias publicaciones de referencia (raramente una si el tema realmente le interesa), o bien busca en cada momento la información según le va surgiendo.

Así, la navegación vía navegador (o lector de rss o similar, que para el caso es lo mismo) se amolda mucho mejor al tipo de consumo que hace este consumidor que la lectura vía aplicaciones. Y, además, el fenómeno de recomendación social de contenidos (ya sea en Twitter, en Facebook y ahora también en Tuenti) hace que buena parte del consumo sea cruzado. No centrado en una sola web o una sola marca, sino transversal. Para eso hacen falta navegadores o aplicaciones transversales (tipo Pulse o Flipboard), que al final lo que hacen en muchos casos es incorporar un navegador basado en webkit. Lo cual no quiere decir que no instalaremos una o dos aplicaciones de marca de medios. Pero de ahí a que estas sustituyan totalmente a la web va un trecho. Y mucho más fuera del entorno móvil.

Más información | Techmeme, Mediagazer y Delicious Deadweb

Publicidad online: marcas o tecnología

En la blogosfera anglosajona hay, desde hace tiempo, mucho ruido en torno a cómo será la publicidad online en el futuro. John Battelle, el fundador de Federated Media, viene hablando de ello desde hace tiempo. Por un lado muchos grupos de medios están corriendo a montar grandes redes de soportes publicitarios de terceros para vender su publicidad. Glam Media asegura llegar a 20 millones de usuarios únicos femeninos a base de agregar sitios de dudosa calidad. Otros anuncian nuevas redes, como Forbes y su nueva red de publicidad en blogs y sitios con contenidos financieros. Yahoo también se está enfocando en convertirse en una enorme red, que gestione la publicidad de muchos sitios, apalancándose en sus adquisiones de empresas de publicidad de comportamiento. Todo esto motivado, en última instancia para competir con Google y sus algoritmos. Con AdWords y AdSense.

Además, una buena parte de anunciantes y algunas agencias se han dejado seducir por la facilidad de la publicidad de respuesta directa en internet. Por poder medirlo todo y medirlo sólo en impacto directo en ventas. Que sí, que es importante, pero no lo es todo.

Sin embargo, algunos, encabezados por el propio Battelle, sostienen que la publicidad, incluida la online, no es sólo cuestión de algoritmos, de tecnología y de grandes volúmenes. Battelle evoca, yo diría que con nostalgia, la capacidad de embelesar de un buen anuncio a doble página de calidad y muy enfocado en el público de una revista de contenidos de calidad. Recuerdo leer Wired en sus principios en buena parte por sus anuncios, y John Battelle fue uno de sus fundadores. En publicidad online todavía no hemos encontrado el Santo Grial del formato que a la vez permita conseguir un fuerte engagement emocional. Battelle habla de marcas, de trabajar con los directivos de marketing de las empresas para encontrar esa fórmula ganadora. Y habla de medios conversacionales, que es otra manera de hablar de medios sociales, o medios 2.0.

Yo creo que el camino a seguir es este segundo, no el primero. No digo que no haya que tener anuncios de AdSense, nosotros tenemos muchas impresiones de AdSense, sino que no pueden ser tu modelo de negocio, todo lo más un complemento. Que sí, que puede que sea muy importante al principio, pero que luego debe serlo mucho menos. En Weblogs SL hemos debatido mucho si intentar crecer rápidamente. Si debemos entrar en esa batalla de los grandes números; de cuántos millones de usuarios únicos tienes que tener para estar en el top 10. Cuando en realidad lo que interesa es estar en el top 10 de ingresos y para eso no es imprescindible estar en el top 10 de tráfico. Hemos intentado hacer esfuerzos para reforzar la gestión de nuestra publicidad de relleno. Pero resulta que, incluyendo Google, representa apenas un 15% de los ingresos y supone en torno al 75% de las impresiones publicitarias.

Así, nos hemos dado cuenta de que no sólo no vale la pena apostar por la publicidad de relleno; sino que estratégicamente es una decisión equivocada. Hace unos días, hablando con los responsables de una de las mayores agencias de medios online en España, comprobamos que coincidían con nosotros en este análisis. En nuestro caso, tiene más sentido apostar por trabajar más y mejor con anunciantes y agencias, que valoran el valor diferencial que aporta la especialización de nuestros contenidos y la segmentación y especificidad de nuestras audiencias, que intentar vender los excedentes de inventario a precios de saldo. Y seguro que nuestros lectores lo agradecerán.

Como prepara Microsoft un artículo en la prensa especializada

Muy interesante el affair Microsoft-Wired. El resumen de dos líneas es este: un periodista de Wired está escribiendo un artículo sobre los blogs de Microsoft y por error le envían por mail el dossier sobre él que manejan Microsoft y su agencia de relaciones públicas.

¿Ha escrito la noticia porque sinceramente creía que era relevante? ¿Ha sido manipulado para creer que era relevante? ¿Microsoft y su agencia han actuado correctamente? ¿Es lo mismo? ¿Da igual?

La sensación es como la de leer el diario de la chica que está por ti. Pero seguro que, además, también hay importantes consideraciones éticas. Y viene muy al pelo de la discusión sobre prácticas aceptables y no aceptables online y offline que estamos teniendo en los comentarios del post anterior.

Vía | Twitter
Más información | Chris Anderson: Algunos eligen la sinceridad radical, a otros les cae encima
Más información | El punto de vista de la agencia de relaciones públicas