Invirtiendo en industrias de futuro

Crecimiento comparado del PIB 1975-2004 entre México y Corea del Sur

Uno de esos temas que a mí me preocupan bastante, pero sobre los que nunca tienes ocasión de hablar, es cómo las sociedades (o los paises, no nos pongamos quisquillosos) compiten y van impulsando su desarrollo tecnológico. En una conferencia interna del equipo internacional de innovación de una gran empresa española, a la que asistí como ponente la semana pasada, se comentaba con acierto que Corea del Sur había pasado en pocos años de tener un PIB inferior al de México a superarlo con creces. Con datos de Gapminder se puede ver que en 1975 el PIB de Corea del Sur era la mitad que el de México (3.722 vs 6.298 dólares), mientras que en 2004 Corea triplica a México (18.840 vs 9.010). ¿Cuál ha sido la diferencia fundamental? Sin duda las múltiples políticas desarrolladas en Corea del Sur para avanzar hacia una sociedad de la información muy avanzada, saltándose (leapfrogging se dice en inglés) muchos pasos intermedios.

Pensando en ese ejemplo me preocupa mucho cuando un gobierno (pongamos el nuestro) se preocupa sobremanera de que sigan activas grandes empresas en sectores que, por decirlo suavemente, fueron de tecnología punta hace muchos decenios, y sin embargo, apenas se preocupan por los nuevos sectores de innovación y tecnología. Creo recordar que en La Tierra es plana ya se comentaba aquello de que no tenía sentido subvencionar industrias en decadencia. Obviamente, hay que resolver o paliar en lo posible los dramas personales, los puestos de trabajo perdido, los prejubilados con pocas perspectivas de recolocarse. Pero el énfasis principal no debe estar en continuar subvencionando dichas industrias. No tiene sentido seguir haciendo esfuerzos para impedir que se cierre tal siderurgia o tal fábrica de automóviles. Tiene mucho más sentido invertir para que se instalen empresas de sectores en auge.

Todo esto viene a cuento de la apertura en Madrid por parte de Electronic Arts de su centro europeo de desarrollo de servicios de software. Se trata de un centro con unos 300 empleados, muy jóvenes, de múltiples nacionalidades y en un sector, el de los videojuegos (o del entretenimiento digital en sentido más amplio), en franco crecimiento. Hace unas semanas tuve la oportunidad de conocer a Jaime Giné, vicepresidente internacional de desarrollo de producto de la compañía y responsable de dicho centro (y de otro similar en Singapur). Me llamó la atención poderosamente los motivos que tuvieron para elegir Madrid. Enrique Dans los comenta con mayor amplitud, pero básicamente se trataba de elegir la ciudad con el equilibrio ideal entre bajo coste, disponibilidad de talento local y atractividad para traer talento de fuera que ya estaba en la compañía. Y la elegida fue Madrid. O más bien España (Barcelona no participó en el proceso porque sólo consideraban dentro de un país aquellas ciudades en las que ya tenían presencia). Y además consiguieron que el 80% del personal que trabajaba en otros paises en este grupo, aceptaran la oferta para venirse a trabajar y a vivir a Madrid.

La instalación de centros de este tipo en España harán mucho más por la competitividad a futuro de nuestro país, que muchas otras medidas ampliamente publicitadas, pero de efectos bastante limitados. En este caso concreto seguro que da pie a que se creen multitud de pequeñas empresas de videojuegos en torno a ellos. Y a que empleados hoy en este centro de EA acaben saliéndose a montar su propio start-up para lanzar nuevos juegos. Tiempo al tiempo.

Vitónica, blog de salud de Weblogs SL

bitónica, blog de salud

Hoy presentamos en sociedad Vitónica, nuestro nuevo blog de salud, forma física y alimentación sana. Es una temática que llevábamos tiempo queriendo abordar, pero por unas cosas o por otra al final siempre había algo más urgente. El nombre, cada vez es más difícil, viene de Vitalidad.

Es el blog número 24 de nuestra red, el número 32 de los que tenemos activos y el número 34 si contamos todos los que hemos hecho hasta ahora. Este mes, si todo va bien, deberíamos ver uno o dos nuevos.

El blog de Fox

Ah, con el lío de estos días me acabo de dar cuenta de que se me había pasado contarlo: hace unos días lanzamos el blog de Fox, que se dedica a seguir de cerca las series de la cadena de televisión. Es un blog que nos ha encargado la cadena, proyecto personal de chica de la tele, que es la responsable de internet de la cadena desde no hace mucho, y lo ha empujado un montón desde el lado del cliente. Da gusto trabajar con clientes que tienen en su organización a gente que entiende los blogs de verdad.

Madrid | Vive la ciudad

Y ya puestos a dar noticias de lanzamientos que se me habían pasado, a finales de abril y principios de mes lanzamos los blogs de Barcelona y de Madrid de la serie Vive la ciudad para NH Hoteles. Ya son cinco ciudades las que componen su red de blogs locales.

Miguel Sebastián y el wifi en Madrid

Miguel Sebastián Wifi

Hace unos días Miguel Sebastián se descolgó prometiendo wifi gratuita y abierta en Madrid. La propuesta, claro está, no es dar cobertura contínua y total en la ciudad, sino crear 750 puntos de conectividad utilizando para ello edificios públicos. Además ha lanzado un blog con muchas funcionalidades añadidas (que me recuerda un poco a los nuestros de Vive la ciudad). Sólo le falta abolir el canón para que le vote. Bueno, eso y que yo estuviera empadronado en Madrid.

Volviendo al tema de Madrid Wifi. La idea no ha pasado desapercibida en la blogosfera ni tampoco en la prensa. He leído bastantes críticas, especialmente en los comentarios del post de Enrique Dans sobre el tema.

Unos critican que sea una promesa electoral, que sea oportunista y que la haga alguien que, a priori, parece que tiene pocas oportunidades de ganar. Otros alegan que cada uno se pague su conectividad y que no se hagan estas cosas con los impuestos.

A los primeros les diría que sí, que tienen razón, pero que si no se promete dificilmente se cumplirá. Así, por lo menos, nos quedará el recurso de reclamar lo prometido. Y con un poco de suerte genera debate en torno a la idea y también Gallardón se apunta al carro. Con los segundos es con los que tengo mayores problemas y, en realidad los que me han movido a escribir este post, que como muchos otros nació como comentario en otro blog y una vez excedidos los dos o tres párrafos, se vino a nacer aquí.

El comentario en cuestión en el blog de Enrique decía:

Menuda soberana chorrada, subvencionando como sólo saben hacer los políticos. El acceso a la red tiene un precio y si no lo paga cada uno, se robará a través de los impuestos a quien no quiera usar tal servicio. Si una empresa quiere poner wifi en las calles pues que lo ponga, su problema, pero que dejen de gastarse nuestro dinero y nos bajen impuestos.

Claro, siguiendo esa lógica:

* Yo no tengo coche, que el estado no se gaste el dinero en carreteras…
* Yo no tengo hijos, que el estado no se gaste el dinero en guarderías, colegios, universidades…

Podría seguir ad infinitum pero creo que con esto se entiende. Hay ciertas cosas que está bien promover desde los poderes públicos, aunque tu en particular no lo vayas a usar. Desde mi punto de vista esta es una de ellas.

Que haya accesos públicos a internet en un buen número de sitios (está claro que no será cobertura contínua por toda la ciudad) permite que cuando no te vaya el internet en casa puedas acercarte a algún sitio a comprobar el correo, permite que gente que no tiene uso habitual de internet lo use esporádicamente, que lo use gente que está de paso por la ciudad, que se generen aplicaciones y servicios que se aprovechen de esos puntos de conexión…

Este tipo de cosas son las que realmente avanzan la tan manida sociedad de la información, y no otras muchas medidas tan en boga y que al final apenas tienen impacto real. Al final, lo que los poderes públicos deben hacer es asegurar que exista la infraestructura, la base sobre la que luego la sociedad en su conjunto, y también las empresas, desarrollarán toda su actividad. Esto es lo que hacen en sitios como Corea, que nos ha dado una pasada en desarrollo tecnológico impresionante.