El día que Zapatero perdió Internet

Sinde

Esto ya es el no va más. Que los sucesivos gobiernos de Rodríguez Zapatero no tenían mucha idea de por dónde evoluciona la sociedad en temas de desarrollo tecnológico, de internet y de cultura digital es algo que ha quedado patente con los nombramientos de sus dos primeros ministros de cultura, las políticas que han aplicado y las amistades de las que se han rodeado. Pero el nombramiento de González-Sinde como ministra revela ya una clara animadversión hacia el mundo de internet. Es una declaración de guerra con todas sus consecuencias. El día de hoy se recordará por ser el día que, definitivamente, Zapatero perdió internet.

No me voy a extender en explicar por qué de esta opinión tan contraria a este nombramiento porque ya lo han hecho muchos otros, me voy a centrar en que tenemos que hacer algo. En que no es suficiente con que mostremos nuestro rechazo en blogs, foros, facebook, twitter y demás. En primer lugar porque en buena parte en ellos predicamos para los convencidos y no llegamos a quien tenemos que llegar, a aquellos que, a pesar de ser analfabetos digitales, tienen posiciones de poder e influencia en este país. Y tenemos que buscar la manera de que entiendan que se equivocan con este nombramiento y este decantamiento tan claro hacia los intereses de las industrias culturales del siglo pasado y contra las de este siglo. Se equivocan porque la razón está de nuestro lado: no se puede criminalizar a buena parte de la sociedad para proteger los intereses económicos de unos pocos. Se equivocan porque la tendencia de la historia sopla a nuestro favor, antes o después vamos a ganar. Y por último, se equivocan porque no les va a salir el cálculo electoral, si es que se trata de eso.

Mucho se ha hablado del voto internauta. Muchos afirman que, por mucho que nos quejemos por unas y otras cosas pero que, al final, ni la gente se daría de baja si los operadores fiscalizan las conexiones, ni nadie va a cambiar su voto por la política digital (o falta de) de un gobierno. Pues creo que es hora de demostrarlo. Desde aquí hago un llamamiento a todos los que compartís mi indignación ante este nombramiento, para que os unáis a mí demostrando nuestro descontento en las próximas elecciones europeas del mes de junio, dejando de votar al PSOE. Votad a quien queráis, votad en blanco, pero demostremos que los usuarios de internet estamos francamente indignados con este nombramiento y con las políticas culturales de este gobierno y que no nos vamos a callar. Y si no habéis votado PSOE ni teníais intención de hacerlo, hablad con vuestros amigos y familiares que sí lo hacen y que comparten vuestra visión de este problema. Hacedles ver que, al menos por esta vez, esta cuestión es más importante que la ideología. Un último apunte para el presidente Zapatero: Obama no lo haría.

También hablan del tema y comparten mi indignación:

Enrique Dans | Una pesadilla: Angeles González-Sinde, ministra de cultura

Un nombramiento que por su carácter de auténtica provocación, debería hacer saltar todas las alarmas de la red, equivalente a haber nombrado a un miembro del Ku Klux Klan o a un talibán como ministro de igualdad: recordar la pasada gala de los Goya, con esta mujer insultando a todos los internautas y reclamando mayor protección contra eso que denomina “piratería”, hace que se nos pongan todos los pelos de punta.

En lugar de buscar una persona equilibrada, moderna, capaz de entender el nuevo escenario tecnológico en el que se desarrolla la creación cultural, se ha decidido optar por una persona radical, retrógrada, incapaz de entender algo como la red, y obsesionada por la criminalización de las descargas y por obtener prebendas de las empresas de telecomunicaciones. Una persona que califica el canon como claramente insuficiente, cuya designación destruye cualquier posibilidad de alcanzar un equilibrio entre los derechos de los internautas y de los ciudadanos en general y los de esos creadores aferrados a modelos de negocio imposibles hoy en día y que están dispuestos a llevar a todo el mundo a la cárcel con tal de mantener su situación.

Antonio Delgado | Una radical en el ministerio de Cultura

Zapatero, en vez de apostar por una persona capaz de fomentar el debate, de promover la cultura abierta y equilibrar el derecho a la cultura, la privacidad de los usuarios y fomentar nuevos modelos de negocio, ha apostado por una radical con posiciones equivocadas y amante del proteccionismo francés de la industria audiovisual por encima de todo y para posicionarlo por decreto-ley frente al “gigante anglosajón”.

Se equivocan Zapatero y Sinde. El gran problema del cine español, un sector fuertemente subvencionado que lleva desde sus inicios en crisis, no se arreglará capando el ADSL, criminalizando a los usuarios del p2p y alterando la neutralidad en la red. Las industrias culturales llevan 100 años atacando tecnologías que cambian sus modelos de negocio, para posteriormente terminar por abrazarlos.

Manuel Almeida | Un gobierno enemigo del P2P

Por cierto, una duda: si como ministro de Economía no se elige a un empresario, o de Defensa a un militar, o de Interior a un policía… ¿por qué en Cultura se elige siempre a alguien que es ‘arte’ y parte?

Antonio Ortiz | Una ministra del siglo pasado cuando necesitamos innovación

Desde que tengo uso de razón llevo oyendo a políticos – locales, regionales, nacionales – hablar de “apuesta por la innovación y el I+D+I”, “por internet y la sociedad del conocimiento”, traduciéndose ello – en los mejores casos – en la subvención de eventos y programas en los que lo más importante era la foto. El problema fundamental que tenemos con internet y con el P2P, en contra de lo que piensa este gobierno, es que Napster, eDonkey, Kazaa o Bittorrent no se crearon en España. Como tampoco lo hicieron Youtube, Joost, Skype, Last.fm o Spotify.

Asociación de internautas | La elección de González Sinde una provocación de Zapatero contra Internet
Sonia Blanco | Ángeles González-Sinde no puede ser Ministra (Act. 1)
Eduardo Arcos | Ángeles González-Sinde, la nueva Ministra de Cultura que no entendió nada
Microsiervos | Rechazo frontal en Internet al nombramiento de Ángeles González Sinde como ministra de cultura
Twitter | Ángeles González-Sinde
Facebook | Ángeles González-Sinde pirate

El canon digital, el ministro, el culturetariado y el voto geek

Canon SGAE

Estamos todos revolucionados porque resulta que en el trámite en el Senado de la Ley de Medidas de Impulso de la Sociedad de la Información (LISI) se ha aprobado una enmienda para instar al gobierno a retirar en canon digital en el plazo de un año. La enmienda la ha presentado Entesa Catalana (la izquierda catalana, vamos) y ha sido aprobada con el voto de todos los grupos del Senado menos el PSOE. Incluído el PP.

A partir de ahí, el lío en el PP: que si ha sido un error en el voto, que si no, que ha sido un voto consciente, que si Rajoy está en contra del canon. Mientras, el Ministro de Cultura defendiendo el canon a ultranza y la SGAE, con Teddy Bautista a la cabeza, tocando a rebato.

Varios comentarios al respecto:

  1. ¿A quién defiende el Ministro? En un comentario en el blog de Enrique Dans, PPPerez lo dice muy claro: ¿qué pasa? ¿que los pintores, fotógrafos, escultores, autores de cualquier tipo de texto con licencias CC no somos cultura? ¿sólo son cultura los socios de la SGAE?
  2. Siguiendo el razonamiento de PPPerez, ¿de dónde se saca el ministro eso de que “es obligación del Ministerio defender a los artistas y a la industria a la que representan”. Como bien apunta el comentarista de Enrique, lo que dice la Constitución (en su artículo 44) es: “Los poderes públicos promoverán y tutelarán el acceso a la cultura, a la que todos tienen derecho“. No es para nada lo mismo. Es más, en este contexto es justo lo contrario.
  3. ¿Qué pretende la SGAE? ¿Nadar y guardar la ropa? Como apunta Antonio Ortiz, pretenden “que los ciudadanos paguen el canon por si copian, pero que si les pillamos copiando, que les sea retirado el acceso a internet”. Eso me suena a aquello de la edad media: seguro que es una bruja, así que para comprobarlo la tiramos al lago; si se ahoga es que no era bruja, si flota es que es bruja y entonces la quemamos.
  4. ¿En qué están los partidos políticos? ¿Van a seguir permitiendo la “dictadura del culturetariado“? ¿Dónde está el voto geek cuando se le necesita?

Nota final. El hecho de que tenga pendiente una demanda de la SGAE por informar sobre lo que de ella opinan los internautas no debe hacerme callar y no hablar de la SGAE en este blog. De hecho ese es su principal objetivo, que los bloggers no nos atrevamos a hablar de ello por miedo a que nos demanden. Digamos no al chilling effect de la SGAE.

Actualización 17/11/07: Dos nuevos posts muy interesantes sobre este tema:

Más información | El canon, la negación y las falacias de los artistas
Ilustración | Pepe Farruqo – El Economista

Esta vez voy a titular algo anodino

Se ve que ciertas entidades no van a parar hasta que alguien no las pare. Lo último, o de lo último, es intentar que los préstamos de libros en las bibliotecas sean de pago… a ellos, claro. Si no fuera porque es verdad parecería un chiste. Todo en nombre de los autores, pero sin los autores. Porque al final los beneficios, que no son pocos, van a los bolsillos a los que van.

Todo esto para hacerme eco de este llamamiento contra el préstamo de pago en las bibliotecas que me ha llegado por correo:

1. Como afirma la UNESCO, los bienes y servicios culturales no deben ser considerados como mercancías o bienes de consumo, por tanto, no debemos dejar que la lógica del mercado entre en la biblioteca.
2. La imposición de este canon terminará repercutiendo en los presupuestos destinados a la adquisición de libros, lo que dañará tanto a autores como a usuarios.
3. Las bibliotecas no compiten con autores y editores, sino que son sus aliadas, ya que garantizan la permanencia y disponibilidad de sus obras mucho mejor que las librerías.
4. El préstamo gratuito de libros y otros materiales culturales no perjudica las ventas.
5. Las bibliotecas ya pagan derechos de autor cada vez que compran un ejemplar de cualquier obra.
6. El dinero recaudado no irá para los autores sino a las entidades de gestión de derechos de autor que son entidades PRIVADAS.
7. El derecho a ser leido es la más importante significación del derecho de autor.
8. Los ciudadanos, a través de los impuestos, financian multitud de ayudas distribuidas entre autores y editores por el Estado.

Más información | No al préstamo de pago
En Merodeando | SGAE