Canon AEDE, efectos colaterales: Disparo a los agregadores y mato al enlace

No voy a entrar en el detalle de por qué la prevista reforma de la Ley de Propiedad Intelectual que presentó el gobierno hace una semana es una insensatez. Creo que Antonio Delgado hace un resumen excelente: Desmontando el canon de AEDE y David Maeztu un muy buen análisis jurídico: Derecho por agregación de contenidos en la reforma de la LPI y su impacto a servicios de internet. Yo mismo toqué el tema en cierta profundidad hace menos de un año: Google y la prensa: cómo serían las cosas si no fueran como son.

Me parece más interesante poner el foco en el impacto que puede tener en el uso de los enlaces y de las atribuciones de autoría en la internet española. Hasta ahora la práctica habitual y extendida es que lo correcto cuando escribes algo que se basa, aunque sea en parte, en algo que has escrito y está publicado en internet es enlazarlo. Esa es la buena práctica introducida en buena parte por los blogs y adoptada también, a veces un poco a regañadientes, por los medios tradicionales en su versión digital. Si tienes una exclusiva yo te enlazo en mi texto para reconocerlo. Se reconoce el esfuerzo, se envía tráfico y se facilita a los lectores la posibilidad de verificar la fuente y de acceder a información adicional sobre un tema que les interesa. Recordemos que en sus orígenes los blogs eran básicamente listados de enlaces interesantes. A estos efectos enlace o enlace + foto + breve texto me parece que son análogos. El valor es similar.

Siempre ha existido gente que se saltaba esto. Gente que no enlazaba cuando la información había salido de otro medio. Gente que te fusilaba el contenido íntegro sin una mísera mención. Nosotros vemos a diario pequeños sitios que simplemente cogen nuestro RSS y lo republican íntegro poniendo sus anuncios. O incluso lo pasan por Google Translate y lo publican en otro idioma. Estas son el tipo de prácticas que son peligrosas en internet y que, si nos ponemos, habría que perseguir.

Pero no, hemos decidido que lo que hay que perseguir es el uso de enlaces y fragmentos no significativos (vaya palabro neolengua). Si se llega a aprobar en los términos en los que está redactada actualmente, cosa que esperemos que no pase, lo más probable es lo siguiente. Google no pagará a los editores. En cualquier caso no pagará por enlazarles usar pequeños fragmentos. Puede que al final llegue a algún acuerdo tipo el de Francia. O, lo que es más probable aún, que cierre Google News en España. Otros agregadores como Menéame se verán obligados a optar entre llevarse la empresa fuera de España o cerrar (gran favor a nuestra competitividad como país en uno de los pocos sectores que generan actividad económica y empleo). Los agregadores internacionales sin presencia física ni de negocio en España (Flipboard, Feedly, Pocket…) se reirán cuando alguien de CEDRO les escriba pretendiendo cobrar y evitarán hacer nada en España. Eso, si a los de CEDRO no se les va la olla y se ponen a reclamar pagos por enlaces a diestro y siniestro considerando que el texto de ancla ya es un fragmento no significativo, que capaces son.

El impacto en toda la red en España será que la gente, por si acaso, enlazará menos. Atribuirá menos las fuentes. Citará menos. Todo esto lo único que hace es perjudicar los usos correctos de contenidos ajenos y beneficiar a los usos incorrectos, que no sólo no desaparecen sino que posiblemente aumenten. Hará que la red en español sea una madeja menos enlazada, menos densa, menos rica que la web en otros idiomas. Gran jugada.

Los medios dominantes del mañana (versión USA)

Vox Media

El panorama de los nuevos medios digitales en Estados Unidos está de lo más movido últimamente. Varios proyectos moviéndose y todos buscando hacer información de calidad. La niña bonita en los ojos de todos últimamente es Vox Media. En octubre recibía una nueva ronda de financiación de unos 40 millones de dólares. En noviembre se gastaba entre 20 y 30 de esos millones en adquirir la red de sitios urbanos Curbed. Ahora anuncia que ha fichado a Ezra Klein para lanzar un nuevo sitio, de momento denominado Project X.

Ezra Klein es un conocido comentarista político americano que debe buena parte de su reputación a Wonkblog, que fundó bajo el auspicio del Washington Post. Según cuenta es un proyecto que llevaba fraguándose algún tiempo y, por varios motivos, uno de los cuales puede ser la entrada de Jeff Bezos en el periódico, no fraguó allí. Al final lo hará en Vox Media. La idea es hacer noticias con contexto y olvidándose un poco de la presión de la rabiosa actualidad. Buscan también cubrir las noticias con enfoques diferentes, no hay más que ver el tipo de perfiles profesionales que están buscando. Incluso lo llegan a resumir como una mezcla del New York Times y la Wikipedia. Según Klein:

“We are just at the beginning of how journalism should be done on the web,” Mr. Klein said. “We really wanted to build something from the ground up that helps people understand the news better. We are not just trying to scale Wonkblog, we want to improve the technology of news, and Vox has a vision of how to solve some of that.”

Vox Media es una empresa que en Weblogs SL seguimos de cerca desde que se lanzó. Nos encantan The Verge y Polygon, dos de las publicaciones que mejor están abordando los contenidos especializados de calidad. Al frente de Vox Media está Jim Bankoff, veterano de los medios online en Estados Unidos. Precisamente en su etapa en AOL fue el que lideró la compra de Weblogs Inc. a Jason Calacanis en 2005 por entre 25 y 30 millones de dólares de los de entonces. El objetivo declarado de Vox Media es que ser a los nuevos medios digitales lo que CondeNast fue a las revistas: escala, calidad y valor. Eso sí, aparte de reinventar las noticias, también van a tener que reinventar la publicidad online.

Según publica David Carr en el New York Times, en la primera vuelta del periodismo en internet, en 2001 la tecnología todavía no estaba a la altura, era demasiado pronto. Ahora todas las tuberías están en su sitio. Estamos en un momento muy similar al de principios de los 80 cuando las grandes ciudades americanas estuvieron finalmente conectadas a la televisión por cable. Lo que siguió fue una explosión de nuevos canales, muchos de los cuales hoy se han convertido en grandes negocios. Y los dos párrafos más interesantes:

The same holds true for digital. Organizations like BuzzFeed, Gawker, The Huffington Post, Vice and Vox, which have huge traffic but are still relatively small in terms of profit, will eventually mature into the legacy media of tomorrow.

More and more, it’s becoming apparent that digital publishing is its own thing, not an additional platform for established news companies. They can buy their way into it, but their historical advantages are often offset by legacy costs and bureaucracy.

Y lo de Vox Media es sólo una de estas historias. Ahora mismo también está en boca de todos First Look Media, el proyecto de Pierre Omidyar con Glenn Greenwald, el WorldPost de Arianna Hufftington con Nicolas Berggruen, sí el mismo que rescató a Prisa vía Liberty, Inside.com el proyecto de curator de contenidos para móvil de Jason Calacanis (el pobre no da pie con bola desde que vendió Weblogs Inc. Mahalo pasó por un par de pivots, de buscador con toque humano a compendio de cursos de video online y se quedó en nada) y la inversión de 25 millones en Medium de Ev Williams, que ya no sabemos si es una plataforma o se va a convertir también en un medio.

Y, para terminar, el anuncio de Federated Media de que vende su negocio principal, no parece que muy bien, su CEO y fundador se retira y se queda con la parte de venta de publicidad programática a ver si sus inversores ven algo de retorno. Y es que la idea era buena, pero el negocio de las redes de publicidad es muy complicado.

Y es que, todo es muy complicado en este negocio:

Reforma de la LPI: todos somos policías

Aunque finalmente hoy no va a Consejo de Ministros, la #LeyLassalle sigue su proceso. Hoy se ha conocido un nuevo borrador de dicha ley, que, como cuenta Pablo Romero en El Mundo, ha subido a Internet Ibercrea. Cada vez estoy más preocupado.

¿Qué dice el borrador de la #LeyLassalle?
Creo que habrá tiempo para hacer un análisis detallado artículo por artículo, y hay expertos legales más cualificados que yo para hacerlo. En cualquier caso, después de leer el texto resaltaría estos puntos:

  1. Copia Privada. Se busca restringir la copia privada con dos finalidades: uno, convertir en ilegal usos que hasta ahora eran legales para que la industria cultural los pueda perseguir y lucrarse con ellos. Dos, reducir los casos de copia privada y por lo tanto las cuantías que el Estado debe pagar a las entidades de gestión como compensación. Me llama la atención que en la redacción actual se confunden torpemente (o quizás no) los conceptos de copia y reproducción, que se excluye a las personas jurídicas del derecho de copia (incluso si compran legalmente los originales) y que se establece que sólo hay derecho de copia privada si es a partir de un “soporte original adquirido en propiedad por compraventa comercial”. Osea, que si mi hermana me regala un disco no puedo hacerme una copia para oirlo en un reproductor de música digital porque yo no lo he adquirido por compraventa comercial. Tampoco queda muy claro si esto incluye los soportes digitales o no. De paso se limita fuertemente el derecho de copia privada en el ámbito de la enseñanza, haciendo una exclusión explícita de los libros de texto.
  2. Enlaces. Se busca equiparar el efecto de enlazar al de poner a disposición una obra. Esto es un muy importante paso adelante (en la mala dirección) comparado con la Ley Sinde. Se dice que se va contra los que vulneren directamente derechos de propiedad intelectual, para a continuación abrir subsidiariamente a cualquier prestador de servicios que participe. Google ha estado haciendo lobby muy intenso en esta cuestión. Pero no para impedir que se criminalice el enlace, sino para que en la redacción se les excluya a ellos, que es lo que se hace en el artículo 158.
  3. Proveedores de Servicios, Medios de Pago y Agencias de Publicidad. Se pretende convertir a todos estos agentes en policías a la fuerza. Todos ellos están obligados a cortarle sus servicios a la página que la Comisión les indique. Y si no lo hacen se establece un régimen de sanciones de 30.000 a 300.000 euros. Osea, que cuando alguien suba una película a un servicio de alojamiento y alguna página lo enlace, cualquier compañía de servicios de internet que tenga algún tipo de interacción de tipo económico con esta página corre riesgo de multas muy severas si no deja inmediatamente de trabajar con ella. Imaginémosnos un banner de un anunciante en esa página negociado a través de una agencia de medios y subido a una plataforma de ad exchange y pagado por transferencia bancaria. Todos esos agentes pasan a correr riesgo por este nuevo procedimiento. Da igual que muchas de esas decisiones sean automáticas y no manuales. Da igual que muchos de esos operadores estén fuera de España. A la página que la Comisión diga se la excluye del tráfico publicitario y del tráfico financiero. Ni en delitos económicos muchísimo más graves se prevé este tipo de sanción.
  4. Censura. Se sigue incluyendo como medida el cierre de un sitio si está alojado en España y también la solicitud a los operadores de red para que bloqueen el acceso a sitios alojados fuera de España. En los comentarios podéis hacer las analogías a los paises no democráticos que os sean más queridos.
  5. Privacidad: entrega de datos por prestadores de servicios. Se modifica la Ley de Enjuiciamiento Civil Criminal para obligar a cualquier tipo de prestador de servicios, no solo las operadoras de telecomunicaciones, sino también de medios de pago y de publicidad, para que identifiquen al propietario de la página en cuestión. Esto es Google Adsense (o cualquier otro intermediario de publicidad) tendrá que identificar al propietario de una página que tiene su publicidad y enlaces a obras protegidas. De esto a identificar usuarios hay un paso muy pequeño.
  6. tweet david maeztu

  7. Actualización: Notificaciones para que no te enteres: me apunta David Maeztu que, además, se establece para esta materia la notificación por edictos. Esto es, no se hace una comunicación directa y te enteras cuando ya estás sancionado y sin posibilidad de alegar o hacer nada.

Seguro que hay más. Estas son las cosas más graves que yo he visto en la lectura apresurada que acabo de hacer.

Y ahora, ¿qué pasa?

Este texto es un borrador del Anteproyecto de Ley de Reforma de la Ley de Propiedad Intelectual. Ni siquiera sabemos si es el último. En teoría iba a ir hoy al Consejo de Ministros, pero parece que las críticas desde la propia industria cultural lo ha frenado. Posiblemente en una semana o dos, quizás coincidiendo con la Semana Santa, irá a Consejo de Ministros. Después va al Consejo de Estado, vuelta al Consejo de Ministros y luego al parlamento. Cultura dice que habrá un trámite de consulta pública de un mes. Todos los sectores se quejan de que no se les ha consultado o de que no les gusta la ley. Ibercrea, que es brazo armado del lobby cultural y se supone que sí está participando en la redacción es la que ha filtrado este borrador colgándolo en su web. Según El País también la AEDE (asociación de la prensa tradicional) está molesta. Obviamente todos los sectores de Internet. Adigital tuvo una reunión con Cultura en la que se prometió que se le haría llegar los textos para que pudiera opinar. Tampoco. Al final van a conseguir lo imposible, unir a sectores muy enfrentados entre sí, todos contra la misma reforma. Parece que el único que debe estar contento con ella es Planeta.

tweet elena gomez de pozuelo

¿Habrá gran movilización en Internet?
No creo que del nivel de la de la Ley Sinde. Han pasado demasiadas cosas por medio. Hay foros de discusión y colectivos que ya no tienen las posibilidades de actuación de antes. También han pasado muchas cosas en el país y hay muchos otros temas muy graves por los que protestar. Ahora, ni entonces fue contra un partido ni ahora es por no atacar a otro. Sí creo que veremos entrar en la discusión a muchas empresas digitales que hasta hace poco creían que esto no iba con ellos. Si pensaban que lo de las cookies era grave, esto lo es más.

¿Qué pasará al final?
Al final la ley, con algunos cambios, se aprobará. No servirá para resolver los problemas de la industria cultural. Posiblemente, como ha pasado con la Ley Sinde, en la práctica sea poco operativa. Los que hacen negocio con los enlaces a obras buscaran la forma de seguir operando sin que la ley les afecte. Y mientras, habremos creado inseguridad jurídica, habremos perjudicado gravemente la posición competiva de las empresas españolas en internet, que con las obligaciones y riesgos de esta ley quedan en inferioridad de condiciones respecto a las internacionales, y habremos erosionado un poquito más las libertades públicas. Y luego nos quejaremos de que no se emprende, de que el talento no se quede en España o de que estemos atrasados en los sectores que precisamente más capacidad de creación de empleo tienen.

Actualización 19/03/13: parece ser que Ibercrea ha sustituido en su web el documento filtrado por otro texto. El documento filtrado lo podéis encontrar en este slideshare, ya de paso formateado correctamente.

¡Hemos ganado! El Supremo me da la razón en el caso contra la SGAE

El 23 de abril de 2004, hace ahora casi 9 años, escribí un post de título SGAE=Ladrones. Tres años después, el 20 de febrero de 2007, la SGAE me envió un burofax amenazante. Cuatro meses después consumaron su amenaza y me demandaron. Fuimos a juicio y perdimos. Apelamos la sentencia y volvimos a perder. Recurrimos en casación al Tribunal Supremo. Y, hoy, 5 años después de la demanda, me acaban de comunicar que el Tribunal Supremo ha fallado en mi favor. Estima el recurso extraordinario por infracción procesal, casa la sentencia de segunda instancia de la Audiencia Provincial de Madrid (la declara “sin valor ni efecto alguno”) y estima el recurso de apelación de la sentencia del Juzgado de Primera Instancia desestimando la demanda de la SGAE.

Aunque seguro que habrá análisis jurídicos más minuciosos y profesionales que el mío, básicamente la sentencia del Tribunal Supremo dice lo siguiente:

  1. Comparte con nosotros, y con el Ministerio Fiscal, que en la sentencia de la instancia anterior no se había motivado suficientemente qué expresiones eran ofensivas y hasta qué punto menoscaban el honor de la SGAE, lo cual causa indefensión.
  2. Procede a dictar nueva sentencia, y en ella, estima el recurso al entender que prevalece el derecho de información y la libertad de expresión sobre el derecho al honor de la SGAE, y más visto el caracter público de la sociedad, lo controvertido de sus actuaciones y los procesos judiciales abiertos contra responsables de la SGAE.

Hay dos párrafos de la sentencia especialmente signficativos:

Por tanto esta Sala considera que los términos empleados pudieran
resultar literal y aisladamente inadecuados, pero al ser puestos en relación
con la información difundida y con el contexto en el que se producen, de crítica
a la actividad desarrollada por una entidad, hacen que proceda declarar la
prevalencia del ejercicio de la libertad de expresión frente el derecho al honor
del demandante.

En conclusión, de conformidad con el informe del Ministerio Fiscal,
las críticas controvertidas sobre el modo de actuar de la SGAE, fueron
recogidas por diversos medios de comunicación, y existen en la actualidad
procedimientos abiertos contra directivos de la entidad por lo que tenían un
fondo de realidad que debe conocer la opinión pública, es lo que hace que
en el presente caso deba prevalecer el derecho fundamental a la libertad
expresión.

Obviamente es una liberación. Que le demanden a uno nunca es agradable. Perder en dos instancias, menos todavía. Sin embargo, que te den la razón en el Supremo después de tanto tiempo es una grandísima satisfacción. Tengo que agradecérselo especialmente a Javier Maestre y Carlos Sánchez Almeida mis abogados en este proceso. Han sido combativos, han buscado los argumentos legales necesarios, no se han rendido y al final han conseguido una gran victoria legal. Muchas gracias también a todos los que me habéis apoyado durante todos estos años. Los que publicásteis en vuestros blogs que “todos somos Julio Alonso“, los que con la primera sentencia os declarásteis positeros, los que os hicísteis eco del caso, los que me mandásteis mensajes por todos los medios, los que cuando parecía perdido, incluso os ofrecisteis a contribuir con dinero para pagar los 9.000 euros que me demandaba la SGAE.

Cuando empezó todo esto ya conté que me habían demandado sólo porque mi post era el primer resultado en la búsqueda Google=ladrones una vez que Google modificó su algoritmo para acabar con los Google Bombings. Me tocó a mí, y decidí librar esta batalla jurídica. Porque pensaba que tenía razón, porque me parecía que era un atropello y porque sabía que yo podía permitírmelo, pero que si le llega a tocar a un chaval que vive con sus padres posiblemente no habría tenido más remedio que retirar el post y plegarse a las exigencias de la SGAE. En cierta medida yo estaba haciendo de barrera. Estaba defendiendo el derecho de todos a ejercer la crítica en internet. Estaba defendiendo la libertad de información y de expresión de todos los que publicamos en internet. Creo que, en ese sentido, esta sentencia supone un importante precedente.

La demanda pretendía que se retirasen de internet textos críticos con la SGAE, bien porque lo ordenase un juez, bien porque el propio Google retirase los enlaces o bien porque los autores nos autocensurásemos por miedo a una demanda. Creo que han conseguido justo lo contrario. Y el tiempo ha demostrado que, tanto yo como los comentaristas que dejaron sus opiniones en aquel post, no andábamos nada desencaminados.

Los derechos y las libertades no son gratis. Costó mucho conseguirlos y costará también mantenerlos. Hay que ejercitarlos. Hay que defenderlos. Hay que luchar por ellos. Hay que unirse para hacerlo y hay que ayudar a los que lo hacen, aunque a ti en ese momento no te afecte. Y hay que estar dispuesto a perder algo para defenderlos.

Más Información: Texto de la Sentencia | Antecedentes del caso

Muerto Megaupload, ¿muerta la rabia? en El País

Megaupload elpais

Esta mañana Rosa Jiménez Cano me ha pedido una breve columna sobre el caso Megaupload que ha publicado El País en su sección de tecnología. Lo cierto es que se me hace raro escribir con una longitud predefinida, pero creo que el artículo resume bien mi posición sobre esto. Si se demuestra ante un juez que ha habido lucro ilegítimo aprovechando sin autorización obras de terceros me parece bien que respondan de ello. Ahora, me preocupa la repercusión sobre clientes y sus materiales lícitos y dudo de la eficacia de la medida para cambiar los hábitos de consumo de contenidos online de los usuarios.

También publica El País columnas interesantes de Enrique Dans, Paloma Llaneza. Por otra parte recomendaría leer el post de Carlos Sánchez Almeida en Jaque Perpetuo de El Mundo, que también aparece citado en el Wall Street Journal y la opinión de Javier de la Cueva, recogida en un artículo de El Economista. Otro punto de vista, el de Juan Varela y, por último, el post de Delia Rodríguez cargadito de enlaces para entender el tema.

La Red Resiste

Hace exactamente dos años tuvimos conocimiento del anteproyecto de Ley Sinde. Gran parte de la ciudadanía señaló de inmediato su rechazo en las redes a través del #manifiesto por los derechos fundamentales en Internet. En estos 24 meses el debate social sobre esta iniciativa ha sido intenso y ha aglutinado a ciudadanos y organizaciones preocupados por la merma de derechos y libertades. Ahora, pocos días después de haber sido deslegitimado por las urnas, un gobierno moribundo pretende aprobar el reglamento que desarrolla esta ley en abierta connivencia con el gobierno entrante.

La Ley Sinde tendrá numerosos efectos indeseados: al introducir una fuerte inseguridad jurídica en la regulación de Internet, se dificulta gravemente la actividad de los emprendedores tecnológicos que el Partido Popular pretende que contribuyan a reactivar la economía. La redacción de la Ley Sinde señala claramente que se aplica a todos los servicios de la sociedad de la información; no deben confundirnos los mensajes que afirman que su única razón es la de cerrar webs de descargas. Nada es peor para el crecimiento de un mercado que la inseguridad de no saber si al día siguiente un negocio puede ser cerrado por la aplicación arbitraria de una norma en manos del gobierno de turno.

El panorama de la propiedad intelectual en nuestro país es atroz: la Embajada de los Estados Unidos ha impuesto la aprobación de la Ley Sinde, el canon digital a empresas y administraciones fue declarado ilegal por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea pero tras año y medio se sigue pagando, los antiguos dirigentes de la SGAE – siempre defendida por el Ministerio de Cultura – se hallan imputados en la Audiencia Nacional por el saqueo generalizado del dinero de los autores. Este panorama cuadra con el general: una corrupción política extendida y no censurada en las urnas, unida a la subordinación de la democracia a los intereses de unos pocos con nombres y apellidos a los que sin embargo se les llama “mercados”.

Sólo con inteligencia, diálogo y trabajo se pueden resolver los actuales retos de la propiedad intelectual y comenzar a construir una salida a la preocupante situación económica actual. Como el Tribunal Europeo de Justicia, entendemos que la tensión entre la propiedad intelectual y la libertad de empresa, el derecho a la privacidad y el derecho a recibir o emitir información ha de resolverse en favor de estos tres últimos derechos. Será la única manera de crear riqueza y de mantener las libertades que tanto ha costado conseguir.

Frente a la arbitrariedad, la defensa histórica de la ciudadanía ha consistido en asegurar la garantía de los derechos fundamentales sustrayéndolos de la política, esto es, de los poderes de la mayoría y del mercado: se trata de derechos inviolables, indisponibles e inalienables.

Los gobiernos van y vienen. La red resiste.