Canon AEDE para todos

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Hoy se ha aprobado en el Congreso la modificación de la Ley de Propiedad Intelectual, que incluye, entre otras medidas en su mayoría también bastante deplorables, el ya famoso CanonAEDE. En realidad no se ha aprobado en el pleno del Congreso, sino en la Comisión de Cultura, en teoría formada por Diputados expertos en estos temas. El nivel de conocimiento sobre la ley que votaban ha sido francamente patético. Pilar Portero y Ana Cañil lo cuentan con detalle en el Huffpo. Diputados que no sabían qué se votaba, que sólo podían responder generalidades, que se iban antes de terminar la votación porque perdían el avión, que se liaban al votar…

Ahora la ley irá al Senado y con casi total seguridad quedará aprobada. El proyecto del gobierno mal, pero las enmiendas planteadas por la oposición, con poquitas excepciones, casi peor. Una vez más no ha servido de nada la argumentación racional, la organización de los que nos oponíamos en la Coalición Pro Internet, la protesta en Twitter, el hablar con los grupos políticos… Se legisla por inercia, al dictado de lobbies y por acuerdos en las cúpulas de los partidos.

La ley entrará en vigor sí, pero ¿qué efectos tendrá? Por un lado es más que probable que Google cierre su servicio Google News en España para evitar verse afectado. No le genera ingresos directamente y no se puede permitir marcar un precedente para otros países en el que paga por él. Los resultados de su buscador general se harán ligeramente peores al no incorporar los módulos de Google News, lo cual, por otra parte, reducirá de forma importante el tráfico de Google que reciben los medios de AEDE. A los más pequeños, posiblemente hasta nos resulte mejor. Tenemos más visibilidad en el buscador general que en News.

Otros agregadores locales, como Menéame tendrán que mover la compañía fuera de España. Los medios de AEDE, grandes impulsores de esta ley, no verán un euro. Eso sí, conseguirán en buena medida reducir la capacidad de descubrimiento de fuentes alternativas de información que constituían los agregadores. Su papel lo asumirán agregadores de contenidos generados fuera de España a los que la ley ni les va ni les viene. Me puedo imaginar las risas en Reddit si les llega una notificación de Cedro para que les paguen por unos enlaces. Mucho hablar de emprendedores, de innovación y gaitas, pero a la hora de la verdad, no recomendaría emprender en medios en internet en España a nadie en su sano juicio. Si quieres hacerlo en español, mucho mejor desde México DF o desde Miami. Y si puedes hacerlo en inglés, mucho mejor.

Y AEDE no conseguirá ingresos, pero sí, como apunta Antonio Ortiz en un incisivo post en Xataka, que la visiblidad de nuevos medios sea menor. Que sea más difícil descubrir esos medios digitales especializados que dan mejores contenidos que los medios tradicionales. Y hará que las marcas tradicionales pesen algo más. Y dentro de un año, volverán llorando a pedir otra modificación de la ley con el argumento de que se mueren y que son el soporte de la democracia y otras zarandajas.

Más información:

Uber y la desaparición del sector del taxi como lo conocemos

Uber Logo

Sigue el revuelo con Uber, como ya apuntábamos muchos, la protesta a nivel europeo contra Uber ha generado una estupenda campaña de notoriedad para la marca, incluso la ha puesto en lo alto de las listas de descargas en varios países, incluido España, dónde de momento sólo se puede usar en Barcelona.


Ayer publiqué un artículo sobre el tema, y a raiz de él tuve una intensa charla en twitter sobre el tema con varias personas, en especial con Miguel Angel Ferreira y con Angel Jiménez. Como Twitter no ayuda mucho a desarrollar argumentos largos, y se ve que mi post anterior no les convenció del todo, voy a volver a intentarlo con un segundo post que aprovecharé también para incorporar otras reflexiones interesantes sobre este asunto que he ido viendo.

Disrupción tecnológica


Lo primero que hay que tener en cuenta es que el conflicto se produce porque se ha producido una irrupción tecnológica que hace posibles formas de prestar el servicio de transporte de pasajeros por carretera en entornos urbanos (en corto “taxi”) de una forma más conveniente y más económica que la fórmula tradicional. Como apunta Remo en El Blog Salmón:
Cuando adquirir un coche en nuestro país era un privilegio, la limitación de licencias y la cobertura en transporte público mediante taxis podía tener sentido. Se presentó una revolución; la aparición del automóvil y se planteó un sistema para que toda la población pudiera acceder a este transporte de una manera regulada. Con la evolución económica y social, el coche pasó a formar parte del patrimonio personal de muchos, pero a la par que la economía ha ido creciendo y las personas aumentando sus desplazamientos por diferentes vías (avión, tren…) el taxi ha tenido siempre un hueco privilegiado dentro del segmento.

La forma más conveniente y eficiente en ese contexto tecnológico y social era la concesión de un número limitado de licencias en función del tamaño de la población a cubrir y de sus necesidades de desplazamiento. A su vez, se regulaba fuertemente para asegurar que funcionase en condiciones. Como se requería un vehículo identificado y dedicado en exclusiva, se restringía el ejercicio para incentivar la inversión necesaria (licencia, compra del vehículo, adaptación, taxímetro…).

Ahora mismo el uso de una aplicación con pago, valoración del conductor, información sobre el vehículo y la posición del mismo supera en utilidad a la fórmula tradicional. Si a eso añadimos el uso de vehículos privados, la ventaja de precio también es importante (luego hablo más sobre este punto). Pero la evolución tecnológica no se queda ahí, como apunta Marc Vidal, en unos años el modelo más conveniente y económico será el de coches autopilotados y la profesión de taxista dejará de existir a largo plazo, y a medio dejará de ser el paradigma dominante.

Incorporación al mercado de activos no profesionales


Este aspecto, al que me refería en el post anterior cuando hablaba de “activos ociosos” es uno de los cambios fundamentales que introduce internet en muy diversos sectores y a menudo no se lo considera en todo lo que implica. Resumiendo mucho lo que sucede es que se eliminan las barreras de entrada al mercado y ello permite entrar en él a muchos más actores que, además, tienen motivaciones y formas de actuar distintas de las de los actores tradicionales. En el entorno tecnológico anterior para poder prestar el servicio había que adquirir un vehículo modificado para que sea fácilmente identificable como tal. Con la app esto no es necesario. La necesidad de un vehículo en exclusiva y de pagar una licencia hace que ese activo tenga que ser explotado al máximo, bien con dedicación plena, bien con uso de varios conductores. El entorno tecnológico actual permite que particulares que ya tienen su vehículo particular adquirido para otras cuestiones y, por lo tanto, a estos efectos, ya amortizado, puedan obtener ingresos dedicando a ello el tiempo que les parezca oportuno.

Creo que es oportuno entender bien cómo funciona UberPOP. Como conductor te das de alta, te bajas la app para conductores, subes una serie de datos y básicamente ya estás. Tú decides en qué momento enciendes la app de conductor y te pones como vehículo disponible y cuándo no. Al terminar cada servicio la app te pide que valores al conductor/vehículo. Por debajo de una cierta nota media, Uber te retira el permiso para operar en su sistema.

Por lo tanto, estás incorporando al mercado muchos nuevos actores, sin costes fijos inciales, con costes variables muy limitados y con niveles de elasticidad al precio variables. Todo esto ayuda a que se pueda regular oferta y demanda de una forma mucho más eficiente y, por lo tanto, que se ajusten los precios con mucha más facilidad.

Surge pricing


La disponibilidad de un buen número de conductores on-off, permite también variar el precio en función del equilibrio entre oferta y demanda. En momentos en los que hay más oferta que demanda, más coches disponibles que clientes, el precio por kilómetro baja, lo que incentiva a la vez a los usuarios a optar por el servicio en vez de alguno sustitutivo y a conductores los conductores más sensibles al precio a desconectarse del sistema, con lo cual oferta y demanda se equilibran con cierta facilidad. En el supuesto contrario, más demandad de taxis que vehículos disponibles, el precio sube, desincentivando el uso del servicio por la parte de la demanda e incentivando a que conductores no activos, que reciben una notificación en su móvil, se activen para aprovechar un momento de precio más ventajoso para ellos. De nuevo, ambos comportamientos reequilibran rápidamente oferta y demanda. La apuesta por el surge pricing es una de las razones por las que Uber ha recibido una valoración tan alta en su última ronda.

Licencias


Todo esto está muy bien, pero muchos taxistas han pagado cantidades muy importantes por esas licencias y ahora pueden competir con ellos otros que no las han pagado. Esto es cierto, pero también que en torno a las licencias se ha generado una burbuja especulativa, que las consideraba un activo en constante apreciación con el que se podía generar importantes plusvalías. Como dice Remo:

Son muchos los taxistas que han conseguido una concesión administrativa perpetua y que en principio estaba limitada al uso personal, se terminó comerciando con ella sin rubor alguno. El pago por el derecho de uso de un servicio público y su transmisión ha dado pingües beneficios a muchos taxistas (y operadores de media y larga distancia) y también ha generado una carga de deuda importante en aquellos que han optado por endeudarse para asegurarse un servicio con unos ingresos relativamente estables y fáciles de hacer. Si sabes conducir y te sacas el permiso adecuado, cualquiera puede ser taxista.


Pero el paradigma cambia y el segmento del transporte, ve peligrar su status de operaciones en monopolio, en muchos casos porque tienen el futuro resuelto y los propios taxistas ven en el coste de la licencia su jubilación y en otros porque están endeudados hasta las cejas y si se acaba el monopolio de la licencia del taxi, se quedan colgados con la deuda y futuro incierto. El problema de origen, en permitir por parte del sector público la compra venta de licencias de transporte, en lugar de ponerles fecha de caducidad y que se revocaran en el tiempo.

Si ahora establecer licencias para taxis no tiene sentido, y mucho menos que sean de 100.000 euros o más, ¿qué hacemos? Es verdad que se produce un cambio de condiciones para los taxistas que genera inseguridad jurídica para los taxistas. Pero, si son licencias vitalicias, ¿cómo estableces un sistema para su desaparición paulatina? Parece poco posible. Y que el Estado indemnice creo que es todavía menos planteable. Lo que sucederá en la práctica con toda probabilidad es que el taxi se convierte rápidamente en una actividad menos atractiva, en vías de ser sustituida por la tecnología y que todas las inversiones en el mismo pierden valor muy rápidamente. Se dejarán de traspasar licencias a esos precios y, en algún momento, se admitirá la prestación del servicio sin licencia y luego se eliminarán estas directamente. Sí, genera perjuicios para los afectados, igual que cada vez que cada vez que activos muy valorados pierden súbitamente su valor cuando este era en buena parte artificial.

Regulación y seguros de responsabilidad


Lógicamente tampoco se trata de que la actividad quede totalmente sin regular. Si es necesario que haya unas reglas comunes que posiblemente incluyan un seguro de responsabilidad (que debería ser proporcional al volumen de actividad, porque si no volvemos a crear barreras de entrada artificiales) y alguna, pocas cosas más. La mayor parte de los controles que ahora se hacen vía regulación se pueden imponer de forma mucho más eficiente mediante el sistema de valoración de los conductores. Si el coche se cae a pedazos, enseguida los usuarios lo detectan y lo avisan.

Impuestos


En este asunto hay dos aspectos: los impuestos que paga Uber y los que pagan los conductores. Uber sin duda los paga por sus servicios, otra cosa es que según tenga volumen acabe pagándolos en Irlanda como el resto de multinacionales. Esto no es un problema de Uber, es un problema de la Unión Europea que permite el flujo de capitales y servicios, pero mantiene régimenes fiscales diferenciados. Y es tremendamente injusto con las empresas locales que no tienen la dimensión para que les merezca la pena pagar impuestos en Irlanda. Pero no es una cuestión específica de Uber.

En cuanto a los impuestos de los conductores, lo lógico es que los paguen, de nuevo en proporción a su actividad. El hecho de que todos los pagos se efectúen a través de Uber facilita enormemente su control e incluso que se efectúen las oportunas retenciones fiscales. No parece que vaya a redundar en diferencia en cuanto a pago de impuestos.

Posición competitiva de Uber


Este sí que es un problema más delicado. Como dice Juan Macías:


Esto es, si pones barreras de entrada grandes, como las licencias de taxi, al final se tarda mucho en saltárselas, pero el que consigue saltárselas es un bicho muy grande con el que luego es muy difícil competir. Es lo mismo que sucede si evitas los pequeños incendios que van limpiando el bosque, al final hay uno enorme que no es posible controlar por la cantidad de sotobosque que ha ido creciendo.

Hay algunos competidores de Uber con modelos más o menos parecidos (Hailo, Cabify), ahora, muy difícil competir con una empresa global, participada por Google, que además la ayuda activamente y que acaba de levantar 1.200 millones de dólares a una valoración de 17.000 millones de dólares. Pero bueno, desde luego la manera de competir con ella no es prohibiéndola y manteniendo un sistema de taxis que, en su estructura actual se está volviendo anacrónico por momentos.

Bola extra: Neelie Kroes: My view on today’s taxi protests and what it means for the sharing economy (vía @mattcutts).

Uber: aprovechando activos ociosos

Los taxistas en media Europa andan movilizados por causa de Uber. Otro sector económico en el que la tecnología trastoca las normas establecidas y genera competencia que compite con otras reglas.


Además del masivo efecto Streisand que consiguen ese tipo de protestas, a mí me llama especialmente la atención que estén en huelga los taxistas en Madrid, que es una ciudad en la que Uber todavía no opera.

Uber no está en Madrid

Todo esto se produce porque la tecnología permite ofrecer un servicio mejor (facilidad de contratación y de pago usando app) y mejor precio. El fundamento económico de esto es que se aprovechan dos activos que sin la tecnología era difícil aprovechar: el tiempo libre de individuos que no son taxistas profesionales y sus vehículos privados, que pasan la mayor parte del tiempo parados y sin uso. Esos bienes ya han sido amortizados para su uso particular, y como los costes variables, fundamentalmente la gasolina, son limitados, la capacidad de generar actividad económica a costes menores es alta y es disruptiva. No muy distinta de la disrupción que supuso para los medios la irrupción de bloggers amateurs.

Esto trastoca el funcionamiento tradicional del mercado del taxi, que está altamente regulado y es relativamente poco eficiente. Permite conductores de Uber-POP (el servicio de bajo coste con conductores no profesionales) que se dedican a ello sólo temporalmente, sólo algunos días o a algunas horas. De hecho en ciudades como Nueva York, en las horas de mayor demanda los precios por kilómetro suben con doble objetivo 1) Ayudar a equilibrar demanda y oferta aumentando margen a costa de volumen y 2) Aumentar la oferta atrayendo a más conductores a estar activos en esa zona y horario. El ser capaz de poner en el mercado unidades de trabajo fraccionales y no dedicadas a tiempo completo, que usan activos adquiridos con otros fines y ya amortizados, genera ventajas económicas muy significativas. También el no tener que adquirir una licencia de taxi, a precios muy altos y que, en muchos casos, reflejan el valor del monopolio que ahora se empieza a romper por la vía de los hechos y más adelante lo hará por la vía legal.

Jorge Galindo apunta bien en Politikon que muchos taxistas consideran el precio pagado por una licencia como una inversión y tienen en cuenta su valor de reventa. Como comprarse un piso para revenderlo. Cuando un mercado se liberaliza los bienes afectos al mismo anteriormente pierden valor porque desaparece la escasez de oferta. No hace mucho enlazaba un artículo en el que se explicaba que, vista exclusivamente desde el punto de vista económico, la abolición de la esclavitud supuso retirar del mercado activos de valor muy elevado para los que los acumulaban, que se resistieron a ello hasta tal punto que dicho cambio dio lugar a la guerra civil americana.

Es cierto que tampoco tiene sentido abrir el mercado sin más y abolir toda regulación. Hay elementos relacionados con la seguridad y con los impuestos que hay que considerar también para fórmulas como Uber. Ahora, habría que considerarlas sin crear trabas que imposibiliten el modelo. Por ejemplo, si un conductor sólo dedica unas horas al día o a la semana a esa actividad, debería poder contratar un seguro a medida que contemplase ese supuesto, o que incluso se pagase por viaje, o que el cliente pudiera optar por tenerlo (y pagar algo más) o no. Igual con imposición (salvo que sea optativa, claro). Las críticas respecto a la fiabilidad o la limpieza de los vehículos creo que no tienen base. El sistema de valoración de los conductores por los usuarios de este tipo de aplicaciones es mucho más eficiente para controlar esos aspectos que el sistema tradicional de licencias e inspecciones.

También escribe sobre el tema Enrique Dans | Uber: otra disrupción, y otra industria que no sabe reaccionar ante ella

Zumo de Twitter (3)

Como era de esperar, en cuanto ha apretado un poco el ritmo de trabajo, he tenido algún viaje y reuniones más o menos intensas, la regularidad de este post se ha venido abajo. Y para colmo estas semanas han venido muy movidas y con muchas cosas interesantes que han pasado, así que la lista va a ser bastante más larga de lo que debería ser habitual. Son seis semanas de enlaces y va a costar un día entero leérselo todo, pero prometo que es sólo una selección. Por otra parte he descubierto que con Storify se puede hacer este post mucho más rápido y mejor. ¿Por qué no me había avisado nadie?

 

 

Canon AEDE, efectos colaterales: Disparo a los agregadores y mato al enlace


No voy a entrar en el detalle de por qué la prevista reforma de la Ley de Propiedad Intelectual que presentó el gobierno hace una semana es una insensatez. Creo que Antonio Delgado hace un resumen excelente: Desmontando el canon de AEDE y David Maeztu un muy buen análisis jurídico: Derecho por agregación de contenidos en la reforma de la LPI y su impacto a servicios de internet. Yo mismo toqué el tema en cierta profundidad hace menos de un año: Google y la prensa: cómo serían las cosas si no fueran como son.

Me parece más interesante poner el foco en el impacto que puede tener en el uso de los enlaces y de las atribuciones de autoría en la internet española. Hasta ahora la práctica habitual y extendida es que lo correcto cuando escribes algo que se basa, aunque sea en parte, en algo que has escrito y está publicado en internet es enlazarlo. Esa es la buena práctica introducida en buena parte por los blogs y adoptada también, a veces un poco a regañadientes, por los medios tradicionales en su versión digital. Si tienes una exclusiva yo te enlazo en mi texto para reconocerlo. Se reconoce el esfuerzo, se envía tráfico y se facilita a los lectores la posibilidad de verificar la fuente y de acceder a información adicional sobre un tema que les interesa. Recordemos que en sus orígenes los blogs eran básicamente listados de enlaces interesantes. A estos efectos enlace o enlace + foto + breve texto me parece que son análogos. El valor es similar.

Siempre ha existido gente que se saltaba esto. Gente que no enlazaba cuando la información había salido de otro medio. Gente que te fusilaba el contenido íntegro sin una mísera mención. Nosotros vemos a diario pequeños sitios que simplemente cogen nuestro RSS y lo republican íntegro poniendo sus anuncios. O incluso lo pasan por Google Translate y lo publican en otro idioma. Estas son el tipo de prácticas que son peligrosas en internet y que, si nos ponemos, habría que perseguir.

Pero no, hemos decidido que lo que hay que perseguir es el uso de enlaces y fragmentos no significativos (vaya palabro neolengua). Si se llega a aprobar en los términos en los que está redactada actualmente, cosa que esperemos que no pase, lo más probable es lo siguiente. Google no pagará a los editores. En cualquier caso no pagará por enlazarles usar pequeños fragmentos. Puede que al final llegue a algún acuerdo tipo el de Francia. O, lo que es más probable aún, que cierre Google News en España. Otros agregadores como Menéame se verán obligados a optar entre llevarse la empresa fuera de España o cerrar (gran favor a nuestra competitividad como país en uno de los pocos sectores que generan actividad económica y empleo). Los agregadores internacionales sin presencia física ni de negocio en España (Flipboard, Feedly, Pocket…) se reirán cuando alguien de CEDRO les escriba pretendiendo cobrar y evitarán hacer nada en España. Eso, si a los de CEDRO no se les va la olla y se ponen a reclamar pagos por enlaces a diestro y siniestro considerando que el texto de ancla ya es un fragmento no significativo, que capaces son.

El impacto en toda la red en España será que la gente, por si acaso, enlazará menos. Atribuirá menos las fuentes. Citará menos. Todo esto lo único que hace es perjudicar los usos correctos de contenidos ajenos y beneficiar a los usos incorrectos, que no sólo no desaparecen sino que posiblemente aumenten. Hará que la red en español sea una madeja menos enlazada, menos densa, menos rica que la web en otros idiomas. Gran jugada.

Los medios dominantes del mañana (versión USA)

Vox Media

El panorama de los nuevos medios digitales en Estados Unidos está de lo más movido últimamente. Varios proyectos moviéndose y todos buscando hacer información de calidad. La niña bonita en los ojos de todos últimamente es Vox Media. En octubre recibía una nueva ronda de financiación de unos 40 millones de dólares. En noviembre se gastaba entre 20 y 30 de esos millones en adquirir la red de sitios urbanos Curbed. Ahora anuncia que ha fichado a Ezra Klein para lanzar un nuevo sitio, de momento denominado Project X.

Ezra Klein es un conocido comentarista político americano que debe buena parte de su reputación a Wonkblog, que fundó bajo el auspicio del Washington Post. Según cuenta es un proyecto que llevaba fraguándose algún tiempo y, por varios motivos, uno de los cuales puede ser la entrada de Jeff Bezos en el periódico, no fraguó allí. Al final lo hará en Vox Media. La idea es hacer noticias con contexto y olvidándose un poco de la presión de la rabiosa actualidad. Buscan también cubrir las noticias con enfoques diferentes, no hay más que ver el tipo de perfiles profesionales que están buscando. Incluso lo llegan a resumir como una mezcla del New York Times y la Wikipedia. Según Klein:

“We are just at the beginning of how journalism should be done on the web,” Mr. Klein said. “We really wanted to build something from the ground up that helps people understand the news better. We are not just trying to scale Wonkblog, we want to improve the technology of news, and Vox has a vision of how to solve some of that.”

Vox Media es una empresa que en Weblogs SL seguimos de cerca desde que se lanzó. Nos encantan The Verge y Polygon, dos de las publicaciones que mejor están abordando los contenidos especializados de calidad. Al frente de Vox Media está Jim Bankoff, veterano de los medios online en Estados Unidos. Precisamente en su etapa en AOL fue el que lideró la compra de Weblogs Inc. a Jason Calacanis en 2005 por entre 25 y 30 millones de dólares de los de entonces. El objetivo declarado de Vox Media es que ser a los nuevos medios digitales lo que CondeNast fue a las revistas: escala, calidad y valor. Eso sí, aparte de reinventar las noticias, también van a tener que reinventar la publicidad online.

Según publica David Carr en el New York Times, en la primera vuelta del periodismo en internet, en 2001 la tecnología todavía no estaba a la altura, era demasiado pronto. Ahora todas las tuberías están en su sitio. Estamos en un momento muy similar al de principios de los 80 cuando las grandes ciudades americanas estuvieron finalmente conectadas a la televisión por cable. Lo que siguió fue una explosión de nuevos canales, muchos de los cuales hoy se han convertido en grandes negocios. Y los dos párrafos más interesantes:

The same holds true for digital. Organizations like BuzzFeed, Gawker, The Huffington Post, Vice and Vox, which have huge traffic but are still relatively small in terms of profit, will eventually mature into the legacy media of tomorrow.

More and more, it’s becoming apparent that digital publishing is its own thing, not an additional platform for established news companies. They can buy their way into it, but their historical advantages are often offset by legacy costs and bureaucracy.

Y lo de Vox Media es sólo una de estas historias. Ahora mismo también está en boca de todos First Look Media, el proyecto de Pierre Omidyar con Glenn Greenwald, el WorldPost de Arianna Hufftington con Nicolas Berggruen, sí el mismo que rescató a Prisa vía Liberty, Inside.com el proyecto de curator de contenidos para móvil de Jason Calacanis (el pobre no da pie con bola desde que vendió Weblogs Inc. Mahalo pasó por un par de pivots, de buscador con toque humano a compendio de cursos de video online y se quedó en nada) y la inversión de 25 millones en Medium de Ev Williams, que ya no sabemos si es una plataforma o se va a convertir también en un medio.

Y, para terminar, el anuncio de Federated Media de que vende su negocio principal, no parece que muy bien, su CEO y fundador se retira y se queda con la parte de venta de publicidad programática a ver si sus inversores ven algo de retorno. Y es que la idea era buena, pero el negocio de las redes de publicidad es muy complicado.

Y es que, todo es muy complicado en este negocio: