Google y la prensa: cómo serían las cosas si no fueran como son

atraco

Últimamente encuentro tan poco tiempo para escribir que hace falta cosas importantes o meteduras de pata muy gordas para que me decida. La ofensiva de los medios tradicionales para que el Estado obligue a Google a pagarles es una de ellas. Han sido varios los pronunciamientos en España en este sentido recientemente, en parte espoleados por el acuerdo al que llegaron los editores franceses con Google con el gobierno Hollande listo a darle una colleja/tasa si no había acuerdo. El artículo de hoy de Pascual Perea en El Correo Diario Vasco y otros medios de Vocento, titulado El buscador de dinero que ha enlazado Pepe Cervera en Twitter, me ha decidido a escribir sobre el tema.

Este artículo, y otros pronunciamientos del estilo, parten de varios errores de concepto que confunden cómo funcionaban las cosas antes y como funcionan después de la aparición y consolidación de internet. Voy a intentar esclarecerlos. Su tesis principal, simplificando un poco, viene a ser: “yo hago la gran mayoría de los contenidos interesantes y que son susceptibles de explotación publicitaria, pero Google me coge los titulares para su producto Google News, gana dinero con ello y encima la gente no viene a mis páginas y yo injustamente no lo gano”.

1. La gran mayoría de los contenidos interesantes
Antes de internet hacer contenidos y, sobretodo, distribuirlos era carísimo, sólo al alcance de organizaciones profesionales. Estas competían entre sí por los ingresos publicitarios sin que nadie más participase. Las luchas por el mercado eran sólo entre profesionales y sólo entre empresas de medios, quizás con la excepción de la publicidad exterior y en cine. Salto adelante unos cuantos años, hasta hoy. Resulta que en internet (no me meto en los otros ámbitos por no complicar), ya no sólo generan contenidos los profesionales. Es más, cuantitativamente la mayor parte de los contenidos son generados por usuarios y no profesionales. Y dentro de los profesionales también por muchos medios nuevos que antes no estaban en el mapa y que las bajas barreras de entrada y el bajo coste de distribución que supone internet han hecho posibles.

Y me temo mucho que esto es así por mucho que pagues encuestas que formulen preguntas para que al final parezca que la gran mayoría de lo que interesa en internet lo haces tú. Según datos de comScore de febrero, el total de páginas vistas consumidas en Internet en España fue de unos 45.000 millones. De esos, sumados Unidad Editorial, Prensa Ibérica, Prisa y Vocento hacen unos 1.600 millones. Pon que sean 2.000 o 2.500 millones entre toda la prensa tradicional; apenas un 5% del consumo total. Google hace otros 3.000 millones incluyendo Youtube. La gran mayoría de las páginas vistas en el mercado español no son ni de la prensa tradicional ni de Google.

2. Sólo mis contenidos son susceptibles de explotación publicitaria
Antes las únicas “piezas” a las que se le podía sacar rentabilidad publicitaria era a las noticias generadas por un medio respetado y serio. Ahora se pone publicidad al lado de fotos de gatitos. O al lado de lo que opina sobre lo que sea cualquier adolescente. Y estos y muchos otros contenidos tienen audiencia. Es más, a menudo mucha más que las sacro santas noticias de los medios de toda la vida. Ahora hay empresas, entre otras Google, que son capaces de generar ingresos publicitarios en esas páginas amateur y compartirlos con sus autores. Y también hay empresas que ayudan a buscar entre toda esa infinidad de contenidos de todo tipo aquellos que son más relevantes para ti. Y aportan valor al usuario con ello. Y resulta, que en algunos casos son más eficientes como medio publicitario que los medios tradicionales. También resulta que los anunciantes ahora tienen más opciones para hacerlo. Y que hay páginas mucho más eficientes para ayudarles a vender sus productos con publicidad que las noticias tradicionales, que no tenían ninguna afinidad con los productos. Se usaban sólo porque eran el único soporte que tenía suficiente distribución.

3. Google News y el negocio de Google
Resulta que Google News es un producto razonablemente marginal de Google. Del que no generan ingresos directamente. Los ingresos de Google (de nuevo simplificando) provienen en dos terceras partes de las visitas a su buscador principal y otras páginas de su propiedad. Y en otra tercera parte de la publicidad que muestra en páginas de terceros. Si mañana Google dejase de publicar noticias de la prensa tradicional o cerrase Google News sus ingresos no se resentirían lo más mínimo.

Actualización: como apunta Yago Abascal en Twitter, la participación en Google News es voluntaria para los medios. Es más, en vez de ser inclusiones automáticas una vez que la araña de Google detecta tu página como pasa con el buscador estándar, para darte de alta en Google News hace falta una aprobación manual. De hecho, es razonablemente complicada obtenerla aún solicitándola insistentemente.

4. Cómo la gente ve las noticias en Google, no viene a mi página
Es verdad que seguramente hay un número elevado de usuarios que tras ver los titulares de prensa en Google no vayan a las páginas de esos medios. Pero igual que hay (o había) un número importante de transeuntes que ojeaban los titulares en el kiosko y no compraban el periódico. Sin embargo, Google envía muchos millones de usuarios a las páginas de la prensa todos los días. Usuarios que han ido a Google a buscar información. Usuarios que no eran propiedad de los medios tradicionales. Pero como Google gana más dinero, me tiene que pagar. Si el Kiosquero también ganase más dinero, ¿tendría que pagar por todos los transeuntes que pasan por delante de su kiosco sin comprar?

5. Las noticias son propiedad de los medios
Resulta que los medios tienen la propiedad de las cosas que pasan. Si yo veo algo y lo cuento a un periodista, este no tiene ninguna obligación de pagarme o de compartir sus ingresos. Ahora, si el periodista lo escribe, yo no puedo mencionarlo. Ni siquiera para redirigirle tráfico. Si en televisión se muestran las portadas de la prensa del día siguiente está bien. Si es Google el que muestra esos mismos titulares tiene que pagar…

6. Que Google pague, pero sólo a mí
Incluso si aceptásemos la hipótesis de que Google tiene que compensar a la prensa tradicional, que creo que queda demostrado que tiene poca base, ¿por qué se debe esa compensación sólo a los medios tradicionales? ¿Por qué no a todos los que publican contenidos que salen referenciados en Google? ¿Por qué no a los medios no tradicionales o a los amateurs?



Lo triste de esto es que se lo creen y que parece que tienen ya medio convencido al gobierno. Y dentro de poco los medios tradicionales darán otro paso y cerrarán sus contenidos para que sean de pago. En vez de intentar entender los cambios tecnológicos y sociales e innovar buscando nuevos modelos que exploten esos cambios dando valor a los usuarios y generando ingresos, insistimos una y otra vez en querer parar el reloj. Otros lo harán en su lugar, porque el reloj, pararse no se va a parar.

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  • Pingback: Meneame.net

  • http://openid.blogs.es/martinalcrudo Gonzalo Martín

    Querido Julio: el resumen es perfecto. ¿Pero cuántas veces hemos explicado esto ya en posts, eventos, incluso en eventos de cara de los profesionales de la industria llamada profesional y sus directivos? Al final, nadie quiere oir porque, simplemente, ninguno quiere aceptar la realidad: están obligados a ser más pequeños y seguramente con menos, muchos menos ingresos. Lo que no quiere decir que desaparezcan: cuando dicen que no ha aparecido otro modelo de negocio que supla los ingresos del viejo, están mintiendo. El modelo de negocio (o los modelos de negocio) son los mismos: atención, publicidad. Suscripción, dinero. Lo que pasa es que ya no tienen el mismo valor. Y eso es duro. Al formar parte del entramado institucional porque son, en la práctica, o negocios regulados o armas para acceder a negocios regulados, la razón de ser de sus propietarios es lograr que el BOE les haga el negocio. Así que lo intentan de nuevo. Es su lógica, después de todo: la que liaron porque los equipos de fútbol no les cobraron por acceder a los estadios para ellos hacer dinero… Entonces nos recordaron la libertad de expresión, la democracia y bla, bla. Pero ninguno se atrevió a decir que decir “empate a cero” no está prohibido en ningún sitio. Amigo, se avecina pelea.

  • http://www.merodeando.com/ Julio Alonso

    Gonzalo,

    Me alegra que sigas haciendo comentarios en este blog a pesar de la pésima usabilidad. Tienes mucha razón. La cuestión es que, cómo dice Cory Doctorov en el artículo que menciona Enrique Dans:

    Hay gente piensa que, porque hayan podido obtener beneficios por algo durante un cierto número de años, el gobierno y los tribunales tienen el deber de garantizar que dichos beneficios continúan en el futuro, incluso aunque hayan cambiado las circunstancias o sea en contra del interés general.

    Y el problema de fondo es que hay gobiernos que están de acuerdo en ello, por las razones que sean, que ya sabemos cuales son.

  • http://openid.blogs.es/martinalcrudo Gonzalo Martín

    :)

    Es lo que tiene tener OpenID. Es decir, ser una especie de momia digital.

    Al final este combate es, en realidad, por la libre concurrencia en el mercado y la ausencia de cartas marcadas (es decir, privilegios). En realidad, y pese a lo que opinan los afectados, de lo que hablamos es de que el capitalismo tenga potencial para alcanzar lo mejor que tiene: su capacidad de incrementar la productividad de todo el mundo al esparcir los beneficios entre muchos y reducir las concentraciones de poder económico y, derivadamente, político. Como dices, ni unos ni otros tienen el menor incentivo para dejar que ocurra, sería plenamente irracional renunciar a los privilegios a cambio de nada.



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