Pedro J. Ramírez: De parásitos sofisticados e ignorantes interesados

Pedro J. Ramí­rez

Se acaban de conocer unas declaraciones de Pedro J. Ramírez en las que insiste en que Google tiene que pagarles, como llevan cierto tiempo haciendo desde la asociación de la prensa de papel, la AEDE. En esta ocasión, entre otras cosas, les dedica el cariñoso epíteto de “parásitos sofisticados”. Reproduzco un fragmento íntegro del texto de Europa Press porque no tiene desperdicio:

En este sentido, el periodista reconoce el “valiosísimo” servicio de “intermediación, búsqueda y distribución de contenidos ‘on line’” que realiza Google, pero insiste en que “no puede ser” que el buscador “se quede con el 60 por ciento de la publicidad ‘on line’ en España” y afirma que es como si las empresas de distribución de los periódicos en papel “incluyesen publicidad en las furgonetas”.

Para el director de ‘El Mundo’, “una de las debilidades” del nuevo modelo de negocio por Internet es “el monopolio en la distribución” de los contenidos que ejerce Google, por lo que espera que los editores españoles se pongan de acuerdo “muy pronto” para plantear una demanda contra el buscador.

“Google no puede prescindir de los contenidos de los principales periódicos españoles. Va a tener que negociar y compartir con los editores los beneficios publicitarios que obtiene con su actividad como intermediador y distribuidor de contenidos”, concluye.

En este breve texto hay una cantidad de falacias, falsas conclusiones y errores de concepto increibles. Analicemos por partes. ¿Por qué no puede ser que Google se quede con el 60% de la publicidad online? Entiendo que porque a la empresa de Pedro J. y a las de unos cuantos editores más no les gusta. No veo otro motivo. En estas declaraciones, en la reunión con la ministra a principios de mes y en casi cualquier aparición pública de directivos de prensa (yo se lo oí a Angel Expósito de ABC en la mesa redonda que compartimos en el Seminario de Publicidad Online de la IAB la semana pasada), no han dejado de quejarse del papel en el mercado de Google y de reclamar parte de sus ingresos. Y sus argumentos no se tienen, se caen por su propio peso. O bien no han entendido nada de cómo funciona internet y qué hace Google, o bien defienden sus intereses particulares haciéndose los tontos. O incluso las dos cosas.

Las tesis de la AED se basan en que Google tiene un monopolio de la distribución de los contenidos en internet y que, gracias a ese contenido, consigue alzarse con el 60% de los ingresos de publicidad online. Siguen con que esos ingresos son posibles porque Google utiliza los contenidos de los editores, que son tan valiosos y tan caros de producir, para alimentar sus páginas. Y que hace esto sin compensarles a ellos como deberían. En la analogía de las furgonetas de distribución de la prensa ni entro porque es directamente estrafalaria.

Pero resulta que las cosas no son exactamente así. En primer lugar resulta que Google ha desarrollado un servicio muy apreciado por los usuarios de internet (mucho más que los que dan los diarios). Se ha convertido en pocos años, por méritos propios, sin ayuda de nadie, sin partir con una posición inicial, en la principal puerta de entrada a internet de muchísimos usuarios. Ojo, de muchísimos pero ni de lejos de toda la navegación de los usuarios. Muchas visitas se generan vía buscadores, pero también son muchas las que llegan directas y las que llegan de otros sitios de todo tipo distintos a Google. Y últimamente están subiendo mucho las que llegan desde redes sociales. Los datos varían para cada web, pero en ningún caso se puede decir que Google tenga un monopolio sobre la distribución de contenidos (o sobre la generación de audiencias, que sería un término más apropiado).

En cualquier caso, la cuota que tenga de las visitas totales se la ha ganado a pulso gracias a su tecnología y la utilidad que los usuarios derivamos de la misma. Y esto lo ha hecho sin aprovecharse de contenidos de terceros. Google muestra resultados para las búsquedas de sus usuarios y redirige cantidades ingentes de usuarios a las páginas que aparecen en sus resultados. Incluidos los medios de las empresas de la AEDE. Pero, además, los contenidos de empresas de la AEDE son una absoluta minoría en el total de enlaces de Google. Incluso en las primeras páginas de cada búsqueda. Podrían retirarlos en masa (cosa que Google les permite hacer en cualquier momento) y, aún así, las páginas de resultados de Google apenas perderían relevancia. Google no publica los contenidos completos (más que en las páginas de caché), ni sustituye la lectura de los mismos.

El modelo de negocio de Google se basa, principalmente, en los usuarios que ven su búsqueda satisfecha por enlaces patrocinados en vez de por resultados naturales. Y en otra parte por publicar esos mismos enlaces en multitud de páginas web, entre ellas las de varios diarios de la AEDE. Y en ese caso reparte sus ingresos, como acabamos de saber, entregando a sus partners entre un 51% y un 68%. Y eso en los acuerdos estándar. En el caso de algunos editores serán cantidades superiores. En el único servicio de Google en el que los contenidos de la AEDE son predominantes, en Google News (que también manda cantidades ingentes de tráfico a los editores), Google no tiene modelo de negocio. No cobra nada. No ingresa nada. Sigue su clásica estrategia de los bienes complementarios.

Por lo tanto, ni Google tiene un monopolio de la distribución de contenidos, ni este se basa en la utilización ilegítima de los contenidos de los editores, ni es dependiente de estos para su negocio ni tendría la más mínima posibilidad una demanda contra Google por ello. Por mucho que algunos, de forma interesada, hayan intentado azuzar a la AEDE para presentarla.

Pero, para rematar, es que el que Google compartiese sus ingresos de publicidad tampoco iba a resolver los graves problemas de la prensa escrita. No les iba a sacar de pobres. Como comentaba hace unos días en Nación Red:

Pero pongamos que se lleva a la práctica. Pongamos que, efectivamente, el gobierno se las ingenia para poner una tasa a Google. Suponiendo que Google en ese supuesto no opte por cerrar en España y atender el mercado español desde Argentina o México, que ya es suponer. ¿De cuánto dinero estamos hablando? Según el estudio de inversión publicitaria online de IAB, el total del mercado en 2009 fue de 654 millones de euros. De los cuales algo más de la mitad son enlaces patrocinados, osea, Google. Pongamos que son unos 350 millones de euros. Pongamos más bien que la IAB no acierta y que, en realidad, los ingresos de Google en España son mucho mayores, 1.000 millones por usar números redondos. ¿Qué parte de esa cifra de negocio les incautamos? Mirando los cánones que se han puesto a televisiones y operadoras con la historia de la ausencia de publicidad en TVE, un 1% se me antoja plausible. Estamos entonces hablando, en el mejor de los casos, de 10 millones de euros. Alguno dirá que Google también actúa en otros mercados de lengua española. Pero permítanme que lo ignore. No me imagino a Vocento, Unidad Editorial o Prisa convenciendo al gobierno argentino para aplicar allí el mismo régimen.

Todo esto, a repartir. Por un lado entre operadoras y generadores de contenidos. Pongamos que 5 millones para los operadores a repartir, y 5 para los generadores de contenidos a repartir. Lo de repartir 5 millones entre operadoras es de risa, no mueve ni una coma en sus resultados. Pero lo de repartir 5 millones de euros entre los generadores de contenidos es ya de traca. ¿Cómo se hace el reparto? ¿En función de qué criterio? ¿Por páginas vistas? ¿Por usuarios únicos? ¿Según Nielsen? ¿Según Comscore? De eso ¿cuánto le tocaría a cada uno de los tres presentes en la reunión? ¿Y a Weblogs SL, nos tocaría algo? ¿Y al blogger de a pie que genera contenidos día sí y día también?

Pues eso. Que queda muy bien señalar con el dedo a Google, que tiene Donettes y a mí no me da. Posiblemente sirve para justificar algunas miserias y para contarle milongas a los accionistas. Pero ni se sostiene ni sería siquiera solución. Dejemos de enredar, ¡por favor!

Foto | Oscar Espiritusanto



  • http://mpcdigital.net/blog/ Mpc

    Me ha encantado el post. Felicidades.

  • http://openid.blogs.es/dperis David Peris

    Buen post Julio. Por cierto que el feed no está recogiendo los últimos dos post… ;)

  • http://www.merodeando.com/ Julio Alonso

    Lo miro David, muchas gracias por avisar. Ya me parecía que estos dos habían tenido menos reacciones de lo habitual.

  • http://anotado.blogspot.com/ Alberto

    Julio:

    Completamente de acuerdo.

    Yo me pregunto: ¿por que estos señores no retiran sus contenidos de Google (como tú bien sugieres)? Me imagino que porque quieren conservar el tráfico (¿podrían permitirse dejar de tener el tráfico que les manda Google?) pero también llevarse parte de la tarta del “distribuidor”, y esto, en palabras de mi abuela, se llama “querer repicar y estar en la procesión”.

    Yo veo claramente el modelo como una lógica traslación del modelo de papel:

    - En papel el distribuidor (la famosa furgoneta) obtiene el pago por sus servicios directamente del editor para que lleve el producto al punto de venta. S no le pagara no habría distribución, y el editor debería esperar al que el lector fuera a la imprenta a por el producto.
    - En Internet el distribuidor (Google en este caso) obtiene el pago por sus servicios por otros medios, pero lo obtiene al fin y al cabo. ¿Es que el editor estaría dispuesto a pagar al distribuidor por el tráfico que le genera? Si el distribuidor no obtiene retribución por su trabajo, dejará de hacerlo y el editor deberá esperar a que el lector vaya a su página a por el producto.

    Dos escenarios muy similares en los que la diferencia está en quién paga al distribuidor, no si se le paga o no.

  • http://www.merodeando.com/ Julio Alonso

    Alberto, una parte importante del cambio es que se pasa de un modelo de distribución push a uno de distribución pull y las dinámicas de uno y otro son diametralmente opuestas.

    Si, por responder a la analogía absurda de Pedro J., las furgonetas de los distribuidores de prensa llevasen publicidad y eso fuera una fuente de ingresos suficientemente importante, seguro que la prensa también querría participar en esos ingresos. Que lo lograse dependería del nivel de dependencia mútua. Si resulta que esas furgonetas trabajan fundamentalmente para la prensa y estos están todos de acuerdo, podrían imponérselo por contrato. Pero si trabajan también o incluso mayoritariamente para otros clientes, o si simplemente dichos ingresos les dan suficiente independencia de los editores, estarían en las mismas.

    Que sí, que los contenidos de calidad son caros de hacer (aunque eso no justifica completamente las estructuras de coste actuales), pero una vez que los distribuidores tienen fuentes de ingresos importantes que no dependen de los editores, estos han perdido el control. Y que los contenidos sean mejores, peores, o que directamente no existiera la prensa no tiene nada que ver con que el negocio de la publicidad en furgonetas floreciera.

  • http://openid.blogs.es/caseleee caseleee

    Este es como el de telefónica que quiere cobrar a google por usar su red ?

  • http://anotado.blogspot.com/ Alberto

    Julio, pero es que al de la furgoneta ya le están pagando por distribuir, mientras que a Google no están dispuestos a hacerlo.
    Si yo, editor, contrato al de la furgoneta porque no tiene publicidad, el día que la ponga, si me molesta, le digo que no le contrato más.
    En el caso de Internet el editor “contrata” a Google (lo hace de forma tácita al permitirle indexar sus contenidos), y el día en que le moleste lo que hace, que no le contrate más, igual que haría en el caso del de la furgoneta. Con el agravante de que lo que esperan de Google es que distribuya gratis.

    Esto es independiente de que los contenidos sean caros o baratos, porque son igual de caros con el tráfico de Google que sin él, sólo que Google remite un tráfico (significativo) que permite obtener ingresos que si no estuviera ahí no tendría. Y vuelvo a lo mismo: quieren al distribuidor gratis y encima que éste les pague.

  • http://openid.blogs.es/mantequero mantequero

    Como sugieres al final del primer párrafo tras el extracto de la nota de EP, ocurren ambas cosas a la vez: hay aspectos que no entienden y otros en los que se hacen los tontos, pero creo que la primera predomina.

    Quien paga, manda. El día en que unos cuantos accionistas mayoritarios (de prensa, discográficas, distribuidoras de cine, etc.) comprendan cómo funciona de verdad Internet hoy, verás cómo dan tres voces y sus directivos se aplican para encontrar maneras algo más ingeniosas y dignas y menos terroristas y desvergonzadas que la “tasa revolucionaria” (como el caso de Google) o la sanción preventiva y demás aberraciones (en el de los contenidos audiovisuales y los libros) para remunerar los capitales que les mantienen.

    PD.- Imagina el (imposible) supuesto de que Google pudiera, durante unos días, inhabilitar el acceso a cualquiera de sus servicios a los redactores y empleados de cualquier medio. Que no pudieran usarlos. Imagina la cara de esta gente.

  • http://openid.blogs.es/javierbenitez Javier Benitez

    Vamos a ver…
    ¿Soy el único al que le parece una barbaridad que digáis que Google es el distribuidor de la información en Internet? ¿Google distribuye el producto online de los periódicos en la red? Porque hasta donde yo llego, el “distribuidor” (por usar una analogía un tanto forzada) son más bien las operadoras o los servicios de hosting, que permiten que ese producto salga “al aire”. Y a ambos ya se les están pagando por sus servicios, y bastante bien, por cierto.

    Sin embargo ahora una pregunta: ¿quien paga a Google y a quien le paga Google? Porque ahí está el meollo de la cuestión, que parecéis obviar.

  • http://www.merodeando.com/ Julio Alonso

    Javier,

    Distribuidor, en sentido amplio, es alguien que hace llegar el producto hasta su destinatario. En cualquier caso yo estoy de acuerdo en que Google, más que distribuir, lo que hace es redirigir tráfico. No envía el producto a los usuarios (como hace un distribuidor clásico), sino que envía a los usuarios hasta el producto.

    En cuanto a tu pregunta, a Google le pagan sus anunciantes por los anuncios que pone en los sitios de su propiedad y en los de propiedad de socios del programa adsense. Y Google paga a estos socios (muchos de ellos medios conocidos) una parte, el 68% al menos según hemos sabido, de los ingresos que consigue en sus sitios. De los ingresos que consigue en sus propios sitios no le paga nada a nadie.

  • http://openid.blogs.es/javierbenitez Javier Benitez

    Bueno, era una pregunta retórica, la respuesta a grandes rasgos ya la conocía. Lo que quería decir es que esta “disputa” proviene de la sensación de los grandes medios de que Google les debe más a ellos que al contrario.

    Por otro lado, es curioso como usáis muchas veces las analogías. Cuando intentáis argumentar a favor del P2P y de los enlaces que apuntan a contenido protegido por derechos de autor, resulta que los links son como “la sección que ofrece la programación televisiva de una revista”, pero por ejemplo en este debate, resulta que los enlaces (de Google, en este caso) son “la distribución”. Tal vez entonces, habría que concluir que distribuir material que no es tuyo sin el consentimiento del productor, es ilegítimo.

  • http://www.merodeando.com/ Julio Alonso

    Javier, la analogía de la distribución la ha introducido Pedro J. yo he escrito que lo que hace Google más que distribuir es enviar a los usuarios al producto.

    Y la conclusión que sacas del razonamiento es un non sequitur de lo anterior. Aparte de que te falta añadir que los comportamientos que describes no son distribución (tal y como dicen ya innumerables sentencias) y que, en muchos casos, no hay ánimo de lucro.

  • http://openid.blogs.es/javierbenitez Javier Benitez

    A mi mientras no haya ánimo de lucro, la verdad, no me parece mal, pero si la hay, no me parece lícito.

    De todas formas, el problema es que el lucro a veces no es tan fácil de demostrar…

  • http://openid.blogs.es/tracio Tracio

    Hola. No voy a negar los méritos de Google, su apuesta tecnológica, su imaginación… Pero creo que sigue siendo una empresa, y que todas sus virtudes no la eximen de obligaciones como pagar tasas o pagar por utilizar el trabajo de otros. Aunque solo sea una parte minúscula de su volumen de negocio y no sea un distribuidor auténtico, el hecho es que se beneficia de la prensa tradicional. Google tiene derecho a velar por sus intereses -tragando con la censura china para no perder mercado por ejemplo- pero también los editores tienen derecho a velar por los suyos. Y no hay buenos o malos, todos son empresarios que quieren ganar dinero.

  • http://www.merodeando.com/ Julio Alonso

    Tracio, es cierto que aquí no hay empresas buenas y malas, sino siempre empresas que buscan su propio interés. Sean Google o sean quien sean.

    También es cierto que todas deben tener las mismas obligaciones. Google paga impuestos. Lo que sucede es que los paga en Irlanda en vez de en España. Nos puede parecer más o menos oportuno, pero es legal y es algo que hacen muchísimas compañías.

    Técnicamente es cierto que se puede decir que Google se beneficia de la existencia de la prensa, fundamentalmente para su producto Google News. Ahora bien, para figurar en ese producto hay que pedirlo expresamente. Si no lo pides no te incluyen. Es más, incluso pidiéndolo no siempre lo consigues. Lo digo por experiencia. Y resulta, además, que los medios también se benefician de estar en ese producto. Es más, se puede argumentar que se benefician mucho más. Si se benefician más y además tienen que dar su consentimiento por adelantado, ¿dónde está el problema?

    Si a los medios no les gusta la propuesta de intercambio de valor que supone Google News, lo tienen tan fácil como pedirle a Google que les retire. ¿Qué pasa? Que en realidad estar en Google News sí que les beneficia, y mucho. Pero quieren estar en misa y repicando recibir tráfico y cobrar por el acceso.