viernes, 16 de febrero de 2007 a las 18:03
No os lo vais a creer porque ni yo mismo me lo termino de creer, pero desde hoy ya tenemos ADSL en la oficina. Esto no sería tanta novedad si no fuera porque ha tardado 3 meses exactos (del 16 de noviembre al 16 de febrero) y por el periplo por el que hemos pasado. Hace diez días volvimos a llamar, nos atendió una operadora eficiente que se encargo de hacer una reclamación a provisionamiento, consiguió desbloquear la línea y activar el pedido. Tenemos ADSL básica (1 mega) pero a estas alturas nos sabe a gloria.
Lecciones aprendidas:
Durante este tiempo nos han sido muy útiles las dos conexiones que nos ha prestado Vodafone. La experiencia de uso ha sido bastante satisfactoria. Para uso habitual estático se nota algo más lenta que un ADSL normal, especialmente si se comparte entre varios, pero es suficiente para trabajar. Mejor, por cierto el modem USB 3G que el router 3G. Para usarlo en movilidad nos ha parecido un producto genial. Es estupendo para poder mostrar blogs a un cliente en una reunión en su propia oficina o en un tercer lugar (cafetería o similar). Para el uso estático nos parece que el pricing no está conseguido del todo. Las tarifas que conocemos (aunque no hemos tenido que pagarlas) limitan el uso práctico a 1 mega giga o 5 megas gigas. Nosotros hemos consumido en torno a 100 megas gigas de bajada y 30 de subida en un mes. Y eso usándolo de línea secundaria (la primaria era la wifi del vecino). Seguro que dentro de muy poco empezarán a sacar tarifas más adaptadas a ese tipo de usos.
Así que nada, ahora a navegar como todo hijo de vecino.
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Sección:
Marketing y consumidores,
Banda Ancha
Tags: adsl, atención al cliente, telefónica, vodafone