Para que exista burbuja tiene que haber agua… (y jabón)

En un interesante post Jeff Clavier comenta sobre “la existencia o no de una burbuja 2.0″:http://blog.softtechvc.com/2006/01/more_bubble_20_.html. Toma como punto de partida un artículo en Wired de Chris Anderson (el de “la larga cola”:http://www.merodeando.com/blog/archivos/2004/10/09-los-grupos-minoritarios-venden-mas.php), en el que este afirma que “no hay burbuja, sólo mucha actividad”:http://www.wired.com/wired/archive/14.02/boom.html :

Así que tenemos la receta para una saludable subida, no para una fragil burbuja: un mercado más receptivo, costes más bajos y menor presión de los inversores. Hoy, la típica estrategia de salida es vender tu startup a Yahoo! por unos cuantos millones de dólares, no prepararse para una difícil salida a bolsa con aparición en CNBC incluída. La “autopista 101″:http://en.wikipedia.org/wiki/U.S._Highway_101 rebosa de ingenieros conduciendo sus Toyota Prius, no de tipos de desarrollo de negocio en sus BMW. Y la mayor parte de los taxistas de Nueva York no tienen la más remota idea de qué es lo último en Silicon Valley. Justo como debe ser.

Jeff contrapone a este punto de vista un post de Nicholas Carr en el que afirma que “las burbujas se crean en el lado de la demanda”:http://www.roughtype.com/archives/2006/01/the_supplyside.php, no en el de la oferta :

Ahora mismo hay relativamente poco interés (comparado con hace seis o siete años) en estos startups por parte de la mayor parte de los inversores. Esto es, los inversores particulares que controlan al final la gran mayoría del capital de inversión. Pero eso podría cambiar en cualquier momento. Una estampida de inversores convertiría el análisis de Anderson en papel mojado.

Jeff concluye diciendo que con tanto hablar de la burbuja y de las posibilidades de que explote de aquí a uno o dos años lo que se consigue es acortar los horizontes de los emprendedores, especialmente de los primerizos, que acabarán aceptando una salida ahora por 10 millones de dólares, en vez de esperar a sacar 50 millones en cinco años.

Por mi parte opino que como aquí no hay ni salidas a bolsa (ya casi no las hubo en el ciclo anterior) ni inversores en tecnología, el riesgo de burbuja provocada por una _estampida de inversores_ es prácticamente inexistente. Ahora bien, eso no quiere decir que cualquiera con una idea más o menos brillante alrededor de Web 2.0 (o no) sea capaz de generar un negocio con ingresos, rentabilidad y, sobre todo, sostenible. Pero eso no es el estallido de una burbuja eso es darte de bruces con la realidad.

  • http://www.tintachina.com Gemma Ferreres

    Por fin un post de verdad. ¡Cuánto tiempo! O:-)

  • http://www.merodeando.com Julio Alonso

    Bueno, veo que eran unos cuantos los que esperaban posts así. Aunque hay que decir que el de “La empresa virtual”:http://www.merodeando.com/blog/archivos/2006/01/18-una-empresa-virtual.php también ha tenido mucha aceptación.

  • http://www.vidadeunconsultor.com Consultor Anónimo

    Lo que sí hay, no podremos negarlo, es un cierto espíritu “comprador” por parte de los AOLs, Yahoos, Googles y eBays del mundo, lo que a buen seguro incentiva la puesta en marcha de proyectos con intención de “ser comprados”. La diferencia que veo con la burbuja de los 90 es que la puerta es más “estrecha”, en vez de ser una fiebre descontrolada de inversores, hay unos pocos y muy controlados.

    Pero está generando una actividad similar por el lado de la oferta: mucha gente intentando hacer sus proyectos-chiringo (muchos muy parecidos entre sí) sin más aspiración que la de ser comprados por un gigante.

    Y a mí eso me parece especulativo en sí mismo (no se crea para durar, sino para vender). No es lo mismo… pero se le parece.

  • http://www.merodeando.com Julio Alonso

    Consultor,

    Es verdad que existe ese espíritu comprador del GYM(Google, Yahoo, Microsoft), obviamente en Estados Unidos, no aquí. Pero la diferencia, aparte de lo que apuntas de que haya menos inversores, es que estos conocen muy bien la industria y el valor de cada cosa. No son una empresa de embutidos que se mete en un consorcio de telecomunicaciones (no me lo invento, hemos tenido casos así).

    Yo diría que más que burbuja ahora lo que tenemos es *efervescencia* (como en las aspirinas o los redoxones): mucha actividad, muchos proyectos que no irán a ninguna parte… Pero bueno, en el peor de los casos proporcionarán una experiencia estupenda a los que participen. Ah, y si no hay inversores y valoraciones infladas, no hay peligro de estallido o caída, todo lo más de gran desilusión.