Cómo cambiarse de proveedor de ADSL sin morir en el intento

Enrique Dans habla hoy en su blog y en su columna en Libertad Digital del drama que supone cambiar de operador de ADSL. No se trata de que el nivel de oferta del mercado poco o nada tenga que ver con el de países vecinos, es que es casi imposible cambiarse sin una disrupción del servicio de uno o dos meses. Y claro, si aún no tienes ADSL no te importa, si ya lo tienes y dependes de él para trabajar, como es mi caso, es una barrera de salida monumental.

Aparte de conseguir que se mejore el proceso (ya tengo pocas esperanzas), sólo veo dos posibles soluciones:

  • La cara y compleja: contratas una segunda línea a telefónica, contratas el ADSL + llamadas incluidas que quieras y cuando esté instalado y funcionando das de baja el ADSL antiguo y la línea antigua. Problemas: pagas el alta de una línea nueva y además tienes que cambiar de número fijo en casa (puede ser una ventaja, según se vea).
  • La barata y colaborativa: buscas la wifi de un vecino-amigo, mejoras si hace falta la recepción con un punto de acceso puente y pides tu baja. Mientras se tramita usas la ADSL de tu vecino, cuando llegue la tuya le toca a él el relevo para obtener una oferta mejor.

Yo probablemente me decante por esta segunda opción.

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Sección: Banda Ancha
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