Blogger de profesión, oficinista de hobby

La reciente polémica sobre la publicidad en los blogs me ha hecho recuperar un tema sobre el que quería escribir desde hace tiempo. No voy a enlazar para que nadie se lo tome como un ataque personal, y voy a exagerar algo para que se entienda mejor. Dicho esto, hay algunos que opinan que un blog sólo debe escribirse como hobby altruista, mientras que uno debe ganarse el pan con otras ocupaciones. Parece evidente que, incluso hoy, hay mucha más gente a la que le gustaría ganarse el pan con su blog que oportunidades reales de hacerlo. Sin embargo, algo dentro de mí hace que dicha afirmación me resulte difícil de digerir.

¿Vivir para trabajar o trabajar para vivir?
Creo que existen dos concepciones radicalmente opuestas de la relación entre trabajo y ocio, entre las actividades que nos proporcionan los medios económicos para vivir (con mayor o menor confort) y las actividades que nos gusta realmente desarrollar. Por los motivos que sea hay gente que no ha tenido más remedio (o incluso algunos que han preferido) separar estos dos ámbitos. Trabajan de 9 a 5 (el que todavía tiene un empleo con ese tipo de horario) en algo que no les agrada, que les aburre y que no les motiva. Pasan el tiempo de trabajo pensando en otras cosas y contando los minutos para salir, para la liberación. Y a partir de ahí se dedican a lo que realmente les gusta; ya sea escribir blogs o pintar soldaditos de plomo.

La concepción opuesta es la de los que (aquí yo me incluyo) hemos buscado trabajar en algo que nos guste, que nos llene, que nos motive, de lo que nos gusta hablar cuando volvemos a casa, sobre lo que pensamos continuamente. Eso hace que, a veces, se nos considere incluso workaholics. Pero, si tienes la suerte de trabajar en lo que realmente te gusta… ¿qué diferencia hay entre trabajo y ocio?
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¿El trabajo en casa y el ocio en la oficina?
Para liarlo todo aún más, las mal llamadas nuevas tecnologías (deberíamos empezar a llamarlas las tecnologías de finales del siglo pasado), hacen que cada vez se diluya más la frontera entre el tiempo que dedicamos al trabajo y el tiempo que dedicamos al ocio. Los teléfonos móviles, y la cuasi-obligación de permanente disponibilidad que conllevan si son de empresa, hacen que el trabajo te asalte en casa en cualquier momento. Lo mismo sucede con el correo electrónico si parte de tu ocio, como nos pasa a muchos, es digital. Y ya si has caído en la trampa de hacerte usuario de una blackberry, olvídate. Por otro lado todos, yo el primero, dedicamos buenos ratos de tiempo en el trabajo a otras actividades, especialmente, pero no sólo, en internet. Si es que ¡incluso cuando voy en el metro a y del trabajo voy leyendo libros de directa aplicación en mi día a día laboral!

¿A dónde quiero llegar? Pues que si alguien consigue, poco a poco, que su blog se vaya convirtiendo de hobby en ocupación laboral, que no deje de intentarlo. Es como el que consigue dedicarse profesionalmente al teatro, a la música, al ciclismo o a la literatura. Eso sí, los que lo consigan de verdad serán sólo unos pocos, lo harán, aparte de porque tengan talento, comuniquen bien y consigan llegar a su público, porque le pongan muchas ganas, mucho trabajo y se lo tomen muy en serio. Como un trabajo, vamos.

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Sección: Blogs

Comentarios (11) - Deja tu comentario

Me encantó el enfoque del artículo. Creo que aciertas en que hay que trabajar en algo que nos guste pues eso de estar de 9 a 5 trabajando solo para ganar algunos centavos me suena a auto exclavizarse en estos tiempos.

Y luego estamos los que consideramos nuestro blog como parte fundamental de nuestro trabajo: porque se convierte en una herramienta para desempeñarlo, porque hacemos preguntas y recibimos input sobre temas relacionados con nuestra tarea diaria, y por aquello de la proyección digital...

Gracias Christian.

Álvaro, no me pises el tema del siguiente post, un poco de paciencia...

Yo me encuentro en esa situación, cualquier día me llaman al despacho y me sueltan un:
«señor Anderson usted ...»

Coincido con cvander en su comentario, me ha gustado mucho el enfoque del artículo. Lamentablemente estamos en tiempos de crisis laboral y es difícil ganarse el pan hasta con el sudor de la frente, lo cual me motiva aún más a invertir mi tiempo en algo más que trabajar por cuenta ajena. Al fin y al cabo, se trata de llegar a fin de mes tratando en la medida de lo posible de no vivir inmerso en la amargura personal y profesional. Sin embargo, predomina el perfil del *esclavo* que se somete a la disciplina de una empresa aunque no se sienta identificado con la actividad que desarrolla, con tal de poderse pagar los instrumentos que van a canalizar sus energías y le van a liberar, de alguna manera, de la soporífera rutina diaria en el trabajo. Saludos,

t.

Muy atinado el comentario.
Pero hay algo que SÍ diferencia un trabajo que nos guste (yo también soy de ese gremio) de una afición o hobbie: la no-obligación de hacerlo con profesionalidad o la libertad de dejar de hacer (ese deporte, esa obra, ese blog) en cualquier momento.

Por mucho que nos guste nuestro trabajo somos responsables de él. Sea cual sea nuestro campo tenemos que obtener unos resultados, ser productivos, superar los objetivos que nos marcamos, etc. etc.

El trabajo nos causa indecibles placeres y espantosas preocupaciones (sobre todo cuando tienes gente a tu cargo). Así que, aunque adictos a él (algo de eso tengo) nos hace esclavos; justo al contrario que la "dolce vita", que nos hace amos de ella.

Eso es lo que pienso (aunque podría pensar lo contrario....)

Saf ;-))

Publicidad en las bitácoras. El debate continúa

Julio Alonso: "La reciente polémica sobre la publicidad en los blogs me ha hecho recuperar un tema sobre el que quería escribir desde hace tiempo. No voy a enlazar para que nadie se lo tome como un ataque personal, y...

Saf,

Cierto, muy cierto, aunque no todo el mundo sienta esa preocupación como debería...

Julio, interesante, hay un muy interesante libro de Pekka Himanen, 'La ética del hacker', disponible para bajárselo ilegalmente en PDF, en el que contrapone la ética protesta del trabajo, el trabajo como obligación y medio para ganar dinero, a la 'ética del hacker', el trabajo como medio de realización, un trabajo que se hace por gusto y afición, con horarios informales, en el que se valroa el reconocimiento que se obtiene de los otros...

Adolfo,

No he leído el libro (que me apunto) pero conozco el concepto de la ética del hacker. Enlaza también con las tesis expuestas en "La Netocracia":http://www.resenna.librodenotas.com/Archivos/002931.html. El reconocimiento y el prestigio sustituyen al capital como motor principal de la actividad, y se supone que la remuneración económica llega, digamos que por añadidura. Ahora bien, lo que es difícil, a nivel individual, es dar el salto, cambiar de modelo bruscamente. Tanto más cuanto más _acomodada_ sea tu posición con el modelo anterior.

bueno lo q yo opino sobre el trabajo es q si quieres ser bueno en el tiene nescesariamente q gustarte y si no es asi tienes q trabajar para q te pueda gustarte saben no me agan caso estoy borracho y con mucho sueño y no me jodan bye
me responden a mi correo javier_economia@hotmail.com