lunes, 14 de junio de 2004 a las 19:05
Gran conmoción y ¿sorpresa? por la baja participación en las elecciones europeas en toda Europa. La participación ha estado por debajo del 50% en toda Europa, por debajo del 30% en los paises de la última integración. ¡Qué diferencia con los ánimos europeistas de España y Portugal en la ampliación del 85! ¿Qué ha fallado?
Los ciudadanos no saben para qué se vota
Más allá de lo obvio, se eligen a los diputados al parlamento europeo, no se entiende bien para qué sirve. Ni se votaba para elegir ningún gobierno (o pseudo-gobierno tipo la Comisión), ni una cara conocida a nivel europeo, ni se consideraban los resultados más allá de las lecturas en clave nacional.
No se ha explicado qué es Europa
Los ciudadanos, especialmente los españoles, no tienen, en general, claro en qué consiste el proyecto europeo y qué beneficios ha aportado a todos. Nos olvidamos muy fácilmente de la ingente infusión de dinero de los fondos de cohesión de los que nos hemos beneficiado desde 1985; dinero de los contribuyentes de otros paises (alemanes, franceses…) que se han invertido en España, principalmente en infraestructuras. Sí, les hemos abierto nuestros mercados a sus productos, pero también nos llevamos en su momento mano de obra de sus paises (la deslocalización de entonces que ahora vemos desde el otro lado).
No hay un proyecto de futuro claro y compartido
Tampoco se tiene claro cuales son los proyectos a futuro. Sí la Constitución, poco más. A fuerza de expandirse geográficamente y de no resolver el no por mencionado menos cierto déficit democrático, la Unión Europea se ha ido diluyendo poco a poco. La Unión Europea se ha ido aguando, limitándose hoy casi exclusivamente a su vertiente de integración económica y de gran espacio de respeto de los derechos humanos. Más que a los ambiciosos planes de los padres fundadores, la Unión Europea de hoy se parece a una extraña mezcla del Consejo de Europa y la “EFTA”:http://en.wikipedia.org/wiki/European_Free_Trade_Association, que Gran Bretaña impulsó en vano, a principios de los 60, como alternativa no integracionista a la CEE.
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¿Qué se puede hacer?
Lo primero explicar más e implicar más a los ciudadanos. Entre otras cosas, pasa con seguridad porque la Constitución Europea se apruebe en referendum en todos los paises que la vayan a adoptar, y no por mero trámite parlamentario. Pasa también porque un grupo de paises recupere el impulso federalista, integracionista o como se quiera llamar y tire adelante con la integración política; y que me siga el que quiera (y pueda).
¿Eso supondría crear círculos concéntricos?
Probablemente
¿Supondría que algunos paises se quedasen fuera?
Sí, pero sólo de los aspectos de mayor integración política, no necesariamente de los de integración económica. Es decir, seguiría habiendo fondos estructurales para Europa del Este, aunque en un primer momento dichos paises no participasen de la Europa de defensa, en la que participaría sólo el núcleo más integracionista.
¿Supondría una Europa a la carta?
No necesariamente. El grupo de vanguardia adoptaría unas políticas comunes que se podrían adoptar o no, pero como un todo. En principio lo compondrían el tratado de Schengen, la unión monetaria, la cooperación de defensa reforzada, y, al ritmo que vamos, la Constitución Europea.
¿Gran Bretaña se quedaría fuera?
¡A ver si es verdad y dejan de enredar de una vez!
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Sección:
Política y Relaciones Internacionales