Los operadores móviles contra Symbian y Microsoft

Desde que se empezó a hablar de aplicaciones de datos en móviles (desde los tiempos de mi mítico modem para el Nokia 2110 allá por 1997), se especula sobre quién dominará este nuevo escenario competitivo: ¿será la compañía de software como sucede en PCs con Microsoft? ¿Serán los operadores como sucede en GSM? ¿serán los fabricantes de terminales?

Hasta ahora se ha producido una intensa lucha entre los fabricantes por un lado con Symbian (a pesar de recientes disputas al respecto), y Microsoft por otro con su Pocket PC Phone Edition. Los fabricantes pretendían unirse para evitar que Microsoft usase sus habituales tácticas para hacerse con el negocio del software para teléfonos móviles.

Ahora ha llegado un tercer actor, puede que definitivo: los operadores. Los cinco principales operadores europeos (con presencia no sólo en Europa, sino en todo el mundo, y 550 millones de usuarios): Vodafone, Telefónica, Deutsche Telecom, Orange y Telecom Italia, se han unido para desarrollar conjuntamente un sistema operativo común que usarían en todos sus teléfonos. Señalan que están preocupados por asegurar la seguridad (de los datos del usuario, del copyright de los contenidos y anti spam), aunque en realidad se trata de controlar las aplicaciones y, sobretodo, la cadena de valor.

Dado que, en la mayoría de países europeos, los teléfonos continuan siendo fuertemente subvencionados, es probable que logren imponer un nuevo estandar en la industria. Basta exigir que los teléfonos que compran usen su sistema operativo; los fabricantes no tendrán más remedio que acceder a ello para no perder tan suculento mercado. Microsoft lo tendrá muy crudo para entrar en los mercados móviles europeos, pero tendrá su huequecito con los operadores americanos. Eso, claro está, si consiguen hacer un desarrollo en condiciones y si mantienen la armonía del grupo hasta entonces.

La cosa se pone calentita.