martes, 10 de febrero de 2004 a las 19:05
Me han comentado hoy una historia que, a pesar de que probablemente no sea representativa del mercado en general, deja patente lo equivocada que está la estrategia de los medios tradicionales en Internet: léase cobrar por los contenidos y evitar el enlazado generalizado (otro de mis temas favoritos).
Dichos medios, elpais.es sin ir más lejos, argumentan que después de lanzar una versión digital y alimentarla durante algún tiempo, se dieron cuenta de que habían creado un monstruo: la versión digital era el mayor enemigo de la versión de papel, la canibalizaba. Así pues, la cierran para evitar la fuga de lectores-papel a lectores-pantalla. El contenido de calidad ha de ser de pago, no puede ser gratuito añaden.
-more->
La historia que me ha contado mi amigo demuestra que los efectos pueden ser exactamente opuestos a lo pretendido. Mi amigo es suscriptor de la edición impresa de El País: la recibe en casa y lo lee con regularidad. También le interesaba acceder a los contenidos del diario en internet para ojear cosas y leer noticias desde el trabajo. En teoría no hay ningún problema, por ser suscriptor de la edición en papel le envían una contraseña para acceder a los contenidos de pago. Pero resulta que su suscripción es trimestral, con lo que cada tres meses le envían una clave nueva y la anterior deja de funcionar. ¿Qué ha pasado? Pues que, aunque le tocaba las narices, lo hizo un par de veces. A la tercera lo mandó a hacer puñetas. Ahora lee la edición digital de El Mundo, que aunque también es de pago, deja leer gratis algo más que los titulares. ¿Siguiente paso? Puede que le acabe gustando El Mundo y que se pase también a su edición de papel.
Como le decía Julia Roberts en Pretty Woman a la dependienta de la tienda de moda que no quiso atenderla: big mistake, huge mistake.
Enviar por email
| Comentarios | Trackback
Sección:
Evolución Digital