miércoles, 14 de enero de 2004 a las 23:13
Empiezo con esta anotación una serie sobre las propuestas electorales para las elecciones generales de marzo. Esto al hilo de la conversación surgida en Cuaderno de Bitácora sobre la gran necesidad que existe en este país de mayor debate sobre ideas, en vez de limitarnos a negar lo que dice el contrario, o buscar alineamientos dicotómicos (o conmigo o contra mí).
A grandes rasgos las propuestas de política fiscal del PSOE se resumen en tres medidas que parece que pueden tener sentido:
1. Igualar el tipo marginal máximo del IRPF con el del impuesto de sociedades. Así se evita que los que pueden creen sociedades patrimoniales para evitar pagar tipos altos, mientras que los que trabajan por cuenta ajena acaben pagando más.
2. Acercar el tipo del impuesto de sociedades en España a la media de la Unión Europea.
3. Volver a introducir la progresividad en la tributación de las rentas del capital (el ahorro lo llaman otros).
-more->
Todo ello persigue re-equilibrar la contribución de rentas del trabajo y del capital, muy escorado hoy en día el peso hacia las primeras, reducir (aunque desgraciadamente no eliminar) las posibilidades de esconderse de Hacienda, y aumentar la base de recaudación.
Pagará menos quien reciba rentas del trabajo, especialmente en los escalones altos, y pagará más quien reciba rentas del capital, de nuevo especialmente en los escalones altos.
¿Dónde surgen las dudas? En el impacto que esto tenga en la recaudación total. En primer lugar la suma de rentas del trabajo hoy en día es parece muy superior a la suma de rentas del capital. En segundo lugar mientras las primeras son relativamente estables en términos absolutos, las segundas pueden variar con relativa facilidad, ya sea por los abatares del mercado (si baja la bolsa y no hay plusvalías, no se generan plusvalías que generen impuestos), ya sea por cambios en el comportamiento inversor (gasto más o compro activos a largo plazo y no realizo plusvalías).
No creo que se pueda contar con las subidas de algunos impuestos indirectos (tabaco, alcohol) porque estas meramente cubrirán las bajadas de IVA en otros productos que también forman parte del mismo paquete de medidas fiscales.
Así las cosas, cabe pensar que, no queriendo recurrir al déficit, la única manera de plantear las medidas anteriores es ir introduciéndolas gradualmente, y probablemente no todas a la vez. Primero igualamos los tipos de los impuestos de renta y sociedades, y subimos el de rentas del capital, y luego ya acercaremos el tipo (ya común) a la media europea.
La otra gran baza es la de simplificar la mecánica (y eliminar muchas deducciones, especialmente en materia de vivienda) para así perseguir más y mejor el fraude.
Sólo así pueden salir las cuentas.
¿Alguien puede arrojar más luz sobre este asunto? ¿alguien se atreve a opinar?
Enviar por email
| Comentarios | Trackback
Sección:
Política y Relaciones Internacionales