viernes, 20 de enero de 2012 a las 20:04

Esta mañana Rosa Jiménez Cano me ha pedido una breve columna sobre el caso Megaupload que ha publicado El País en su sección de tecnología. Lo cierto es que se me hace raro escribir con una longitud predefinida, pero creo que el artículo resume bien mi posición sobre esto. Si se demuestra ante un juez que ha habido lucro ilegítimo aprovechando sin autorización obras de terceros me parece bien que respondan de ello. Ahora, me preocupa la repercusión sobre clientes y sus materiales lícitos y dudo de la eficacia de la medida para cambiar los hábitos de consumo de contenidos online de los usuarios.
También publica El País columnas interesantes de Enrique Dans, Paloma Llaneza. Por otra parte recomendaría leer el post de Carlos Sánchez Almeida en Jaque Perpetuo de El Mundo, que también aparece citado en el Wall Street Journal y la opinión de Javier de la Cueva, recogida en un artículo de El Economista. Otro punto de vista, el de Juan Varela y, por último, el post de Delia Rodríguez cargadito de enlaces para entender el tema.
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Sección:
Evolución Digital,
Internet y la Ley
Tags: El País, FBI, Megaupload
viernes, 20 de enero de 2012 a las 12:20
La historia
En el principio de la medición de audiencia en internet fueron los hits usando los logs de los propios servidores de las páginas webs. Y fueron muchos. Pero los hombres vieron que no servían para entender la audiencia de un sitio. Y entonces llegaron las páginas vistas. Que ya eran mejores que los hits. Y la medición con herramientas de terceros, que eran menos manipulables que los logs. Pero enseguida se inventaron los refrescos automáticos de página, las galerías con múltiples fotos, a página cada una, y los articulos en paginados interminables de a párrafo cada uno. Y de nuevo hubo inflación. Y no se podía medir la audiencia real. Entonces llegaron los usuarios únicos. Con ellos se querían medir personas reales, de carne y hueso, con orejas y nariz. Pero las herramientas de medición censal que existían, basadas en tags y cookies, sólo medían navegadores únicos. Cada vez que un usuario abría otro navegador, borraba sus cookies o cambiaba de dispositivo, se convertía en un nuevo usuario. Y así el número de usuarios únicos del mercado subía y subía sin parar.
En paralelo se había empezado a usar paneles de audiencia, como en la tele. Sólo que internet es una realidad mucho más compleja y diversa que la tele. Y en vez de cientos de canales hay, literalmente, millones de sitios. Y los usuarios hacemos cosas muy raras. Como usar distintos navegadores, distintos sistemas operativos o distintos dispositivos. Y los paneles más o menos acertaban, a la baja, los usuarios únicos, pero patinaban fuertemente calculando las páginas vistas. Y claro, en tele también deben patinar, pero las teles no tienen medición censal propia y no lo saben. En internet todos sabemos cuántas páginas vistas hacemos. Y todos sabemos que los paneles puros patinan con esta métrica. Que, curiosamente, es la que se usa para contratar publicidad online (por mucho que los usuarios se usen para determinar qué sitios son más relevantes que otros).
Y entonces, apareció la medición híbrida. La medición híbrida (o unificada) consiste en usar lo mejor de cada una de las dos metodologías, la censal (tags y cookies) y la de panel (muestra representativa del mercado que instala software en su ordenador). Pero resulta que cada medidor la calculaba de una manera. Así que se hizo un concurso de mercado para decidir qué sistema de medición y que empresa proporcionaba una mejor medición. Y las reglas para dicho concurso las fijaron de común acuerdo compradores y vendedores de publicidad; anunciantes y agencias por un lado. Portales, medios tradicionales y medios nativos por otro. Sin olvidar a las teles y radios ni a las redes. Y del concurso salió vencedora comScore. Aunque con muchas mejoras por hacer, su sistema fue el que más convenció a la industria. Y en enero de 2012, pasó a ser el estándar de medición del mercado de internet español.
La explicación seria
Lo anterior, muy simplificado, es una breve historia de la evolución de la medición en internet hasta nuestros días. Espero que ayude algo a entender de qué va todo esto. Lo traigo a colación porque en breve vamos a cambiar en Weblogs SL la fuente de los datos de audiencia que venimos publicando ininterrumpidamente desde que empezamos Xataka en noviembre de 2004. Los datos que empezamos a publicar entonces eran del sistema interno que usábamos en la época (PHP-Stats). En febrero de 2006 empezamos a usar los datos de Market Intelligence de Nielsen, la herramienta de medición censal de Nielsen Online. Este es el sistema que hemos usado todos los meses hasta hoy. A partir de los datos de diciembre de 2012, que publicaremos en unos días, empezaremos a usar datos unificados (híbridos) de comScore. En realidad no son híbridos del todo, parte de los sitios todavía no tienen datos unificados y muestran sólo los del panel. Hemos decidido no esperar a los datos de enero (que serán más completos pero posiblemente aún no al 100%) porque queremos poder dar un mes datos con ambas metodologías y explicar las diferencias. Que las hay y son importantes. Voy a intentar adelantar algunas cosas aquí.
1. Metodología
Como ya adelantaba, el sistema que usábamos hasta ahora era el censal de Nielsen Online, Market Intelligence. Más precisamente, el dato que dábamos era el de audiencia mundial desduplicada (contando cada usuario que visita varias webs como un sólo usuario). A partir de diciembre daremos el dato unificado de MyMetrix de comScore. Es un dato elaborado en base al panel de audiencia de comScore (unos 20.000 panelistas) que, con algunas carencias que deben resolver, representa la población española usuaria de internet, y con direct, que es la herramienta de medición censal que usa comScore. En consecuencia pasamos de dar datos sobre navegadores únicos a dar datos sobre usuarios únicos.
2. Universo
Hasta ahora dábamos datos mundiales para el total y para cada sitio. A partir de ahora daremos datos mundiales y locales (sólo ip española).
3. ¿Qué sistemas hay y qué metricas dan?
En primer lugar tenemos los sistemas híbridos. El MyMetrix de comScore, que ahora es el estándar de mercado, y el Netview de Nielsen. En un segundo escalón estarían los páneles, las versiones sin hibridar de ambas herramientas. Luego tenemos los sistemas censales, Market Intelligence de Nielsen, Direct de comScore y el archiconocido y archiusado Google Analytics. En esta categoría entran también los datos de OJD, que aunque auditados por esta, se basaban hasta ahora en los datos de Market de Nielsen. Y también un cierto número de herramientas censales que son más de medición interna que de medición pública. Aquí tendríamos Site Census de Nielsen, Omniture, Xiti y unas cuantas más. Luego vienen otras herramientas con metodologías derivadas o menos fiables. La archiconocida Alexa (muy fácil de manipular), Quantcast (que usa datos de tags y también de operadores y que ofrece datos gratis para luego vender los datos de audiencia de tus sitios en adexchanges), Google Trends y Google Adplanner (estimados sobre datos internos de Google y en algunos casos sobre Google Analytics). El orden de fiabilidad, muy a grandes rasgos, es en el que los he presentado.
4. ¿Cambiarán los datos? Sí, los datos de usuarios únicos mundiales de sistema híbrido son sustancialmente inferiores a los de navegadores únicos mundiales de medición censal. Esto no supone que nuestra audiencia (ni la de cualquier otro medio) se haya reducido. Simplemente antes estábamos contando navegadores no usuarios. Ojo porque esto es una práctica habitual. Cuando un medio publica su audiencia puede usar una u otra metodología. Hasta ahora, no había consenso de mercado sobre cuál era la que debía prevalecer. A partir de ahora sí lo hay. Aunque alguno tenga la tentación de usar otro sistema si el consensuado no le saca como a él le gustaría.
Por ejemplo, el dato que publicó hace unos días El País, es de comScore metodología híbrida, sólo IP española. Similar y comparable al que usaremos nosotros. Una pena que sólo lo hayan empezado a usar cuando se ponen por delante y no todos los meses vaya bien o mal. También es una pena que hagan comparativas teniendo en cuenta sólo medios tradicionales. Pero es el dato correcto y, efectivamente, El País es líder en audiencia española de medios informativos en diciembre de 2011.
El Mundo también se ha autoproclamado líder en audiencia en diciembre de 2011. En este caso usa varias fuentes: el dato censal de OJD, que a su vez usa datos de Market Intelligence de Nielsen con datos mundiales, no del mercado español, el panel de Nielsen puro y el panel de Nielsen híbrido. Sin entrar en otras consideraciones, extraña que escriban como si comscore no existiese o como si no hubiera ganado el concurso. Máxime cuando el grupo de El Mundo estuvo representado en ese proceso. También hacen una comparativa parcial, sólo con quien les interesa. En este caso ni 20minutos les vale como comparable.
Para terminar la foto, Vocento también se proclama líder en diciembre 2011. En este caso usa datos del panel híbrido de Nielsen, a nivel de compañía, no de medio e incluye a todos los grupos presentes. Una pena que los datos del panel híbrido de Nielsen sólo incluyen a los que son clientes del mismo. Esto es, faltan Google, Yahoo, Microsoft, Wikipedia… Si usando el unificado de comScore saliese el mismo resultado (Vocento todavía no ha unificado en comScore), este dato también sería correcto. Una cosa es ser líder como medio y otra ser líder como grupo.
¿Qué dato vale? Desde mi punto de vista, y entiendo que desde el de la mayor parte de la industria, el dato unificado (híbrido) de comScore para mercado español. El sistema entra en vigor en enero. Siendo benévolo, todavía en diciembre se puede discutir. No siéndolo, son excusas de mal perdedor.
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Medición
martes, 17 de enero de 2012 a las 20:08
Como complemento al post anterior, creo que puede ser ilustrativo compartir cómo consumo información a diario. Posiblemente para muchos de los que leáis esto os resultará muy familiar y os veréis identificados, en parte o en todo. Pero creo que también puede haber muchos a los que le choquen ciertos aspectos. O que les sirva de contexto o ilustración. En absoluto creo que sea representativa de cómo obtiene información la media de la población actual. Pero sí puede serlo de por dónde van las tendencias.
A primera hora, antes de desayunar, paso una media hora revisando la información importante del día usando un ipad. Lo primero es una mirada rápida a la pantalla principal del correo para ver si hay alguna cosa urgente que requiera atención inmediata. No suelo abrir o contestar correos en esa pasada salvo que haya algo especialmente relevante. A continuación viene la prensa generalista y económica. Miro la portada de El País, Cinco Días, El Confidencial y Vox Populi. De esta pasada suelo saltar a 5 o 6 noticias en total. A veces más, a veces menos. Muchas veces con el texto de las portadas basta para estar informado a alto nivel de qué está pasando. Luego paso a la especializada y miro 233 grados. Le sigue la viñeta diaria de Manel Fondevila en Público. De ahí salto a Techmeme, el agregador por excelencia de medios tecnológicos en inglés. Esta lectura suele hacerme saltar a 5 o 6 artículos más. Y es una fuente importante de retweets cuando veo cosas interesantes que, habitualmente, todavía no se han comentado en mi timeline de twitter. De ahí salto a Menéame, que me permite seguir noticias de temáticas muy variadas, muchas de las cuales no salen en las portadas de los medios tradicionales. O salen en medios que yo no he repasado en mi lectura inicial. Si tengo algo más de tiempo miro Hacker News (noticias tecnológicas en inglés) y Mediagazer (como Techmeme, pero de medios).
Finalmente miro Twitter. Creo que Twitter es una herramienta magnífica para usarla como filtro social. El truco consiste en darte cuenta de que es un medio asimétrico, determinar a cuantas personas puedes seguir en función del tiempo que le quieras o puedas dedicar y emplear mucho tiempo en seleccionarlas bien en función del valor de sus comentarios y, sobretodo, de sus enlaces. Yo sigo a unos 150. Constantemente añado nuevas personas a mi lista de seguidos según voy descubriendo voces originales y que aportan en los temas que me interesan, y una vez cada mes o así, borro unos cuantos para volver a los 150 de referencia. Suelo borrar en función del nivel de señal/ruido, del nivel de repetición con el resto de mis fuentes en twitter y también a aquellos que tienen perfiles mudos. Con esto termino mi repaso matutino.
Durante el día suelo entrar en twitter unas cuantas veces, tanto en ratos muertos (taxis, esperas) como entre tareas. Es raro que entre en algún medio si no es siguiendo un enlace de twitter o alertado por alguna noticia de última hora. Si encuentro enlaces interesantes en Twitter que no puedo leer en ese momento, los marco como favoritos e intento volver a leerlos más tarde. Antes usaba Instapaper, pero marcaba cosas allí que luego no recuperaba para leer más tarde. Por la noche, aparte de twitter, si tengo algo de tiempo, suelo abrir Zite para buscar noticias especializadas que se me puedan haber pasado en los repasos anteriores.
Quizás a alguno le sorprenda que no mencione ningún lector de feeds. Confieso que hace ya algunos años que no los uso. Sigo leyendo muchos blogs, pero no llego a ellos por los feeds. Llego a ellos fundamentalmente por twitter, menéame y por enlaces desde otras publicaciones. Leo con mucha frecuencia Techcrunch o el blog de Enrique Dans, pero no tengo en mi rutina diaria ver sus feeds ni sus portadas.
Esta es mi rutina. Y creo que me mantiene mucho mejor informado de lo que estaba años atrás. ¿Cuál es la vuestra? ¿Qué me falta o qué me sobra?
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Consumo Digital
lunes, 16 de enero de 2012 a las 15:14
Que el modelo clásico de los medios tradicionales está en crisis es algo que, a estas alturas de campeonato nadie duda. En mi época de universitario recuerdo que volvía a casa de la facultad y, antes de comer, empleaba una hora en leerme de cabo a rabo el periódico. Sólo perdonaba las necrológicas. Hoy empleo unos 30 minutos a primera hora de la mañana y habré ojeado titulares de 5 o 6 publicaciones y leído entre 10 y 20 artículos con mayor profundidad. Y todo esto con mejor selección de temas, más profundidad y mucha más diversidad. Creo que no soy el único.
La pérdida del oligopolio
Lo primero que ha sucedido ha sido la pérdida del oligopolio sobre la difusión de información. En el pasado eran pocos los que podían permitirse las inversiones necesarias para poner en funcionamiento un medio de comunicación. No hay que ver las pérdidas que han acumulado los dueños del diario Público en su empeño de lanzar un medio a la antigua usanza. Hoy cualquiera puede abrir un blog y contar lo que tenga que contar. Obviamente muchas publicaciones no tendrán calidad o no serán relevantes (pura ley de Sturgeon). Sin embargo, de entre todas esas publicaciones surgen algunas especializadas y de alta calidad, que rivalizan con las publicaciones tradicionales y las superan en adaptación al medio y en capacidad de conexión con sus comunidades de usuarios.
La ruptura del bundle
Parte del secreto de los medios era el empaquetaje conjunto de distintos tipos de contenidos que se consumían conjuntamente pero que podían tener niveles de calidad dispares y, sobretodo, capacidades de generar ingresos y rentabilidades también muy diferentes. En un entorno de abundancia de contenidos y de facilidad de acceso a los mismos, cada lector elige qué temas le interesan más, lee mucho sobre ellos pero de las mejores publicaciones que existen. No se queda a leerse la sección de deportes de una cabecera si sabe que hay otras mejores. Esta selección de contenidos entre multitud de soportes quiebra la capacidad de subsidio cruzado que tenían los grandes medios. El clásico ejemplo de cómo los anunciantes de motor acababan pagando los costes del corresponsal en Beirut. Si las publicaciones especializadas en motor se llevan esos anunciantes, ¿quién queda que pague al corresponsal? Porque las agencias de viajes a Oriente Medio no van a ser.
La especialización y los amateurs
El periodista tradicional era generalista por necesidad. Podía escribir sobre cualquier cosa. Esto tenía sentido en el modelo de oligopolio, escaso número de medios y papel de estos como mediadores de la realidad. En el contexto actual infinidad de expertos sobre las más variadas temáticas cuentan e interpretan la actualidad con mayor conocimiento y mayor pasión que el clásico periodista generalista, que queda en franca desventaja.
El papel de los antes conocidos como audiencia
Los antiguos lectores se agrupan ahora en comunidades de intereses comunes en torno a las publicaciones que cubren sus intereses, comparten su pasión y les permiten participar en su discusión. Dado un cierto nivel de audiencia, siempre hay alguien leyendo que sabe más que tú. Y en las comunidades de intereses especializadas hay bastantes. Los nuevos medios online les permiten participar en la creación del producto final, que es mezcla de lo que escriben los autores y de lo que añade la comunidad de lectores.
La pérdida de la independencia
El contacto continuo con los poderes político y económico, así como su dependencia de ambos ha hecho que poco a poco se haya erosionado ese papel de cuarto poder controlador de los tres anteriores que ostentaba la prensa. Esto, unido a la persecución de la objetividad entendida como la transcripción neutra de la realidad, o más bien de lo que ciertos actores quieren contar de ella, sin entrar a juzgar si lo que dicen es verdadero o no, como denuncia una vez más Paul Krugman hoy en el NYT.
La quiebra del modelo económico
Todo esto provoca una enorme crisis de modelo de producto primero y de modelo económico después. Acentuada por la emergencia de medios sociales en internet y apuntillada por la crisis económica. Los niveles de lectura de medios en papel caen constantemente. En ciertas franjas de edad es complicado encontrar lectores habituales de periódicos. La migración de los lectores a internet está siendo acompañada, a un ritmo más lento, pero igual de irreversible, por el abandono de los anunciantes. Si no es 2011 será 2012 el año que vea cómo la inversión publicitaria en internet supera a la de la prensa.
Los medios tradicionales que han apostado tarde, desordenadamente y en muchos casos con desgana por el medio online, se encuentran con que los ingresos allí no son tan altos como en el papel, y encima han crecido los enanos. Multitud de pequeños medios nativos, mucho más conocedores del entorno, mucho más flexibles, rápidos y con estructuras de costes mucho más ligeras. Y todos esos pequeños medios también compiten por los ingresos publicitarios. Hay menos y somos más para repartir.
Cuando la monetización mata la distribución
Algunos, azuzando el manido “el todo gratis no puede ser”, intentan montar sistemas de pago para que los lectores paguen por el producto editorial que tanto cuesta hacer. Sólo que el entorno ha cambiado. Estamos en un nuevo entorno de abundancia dónde lo escaso no es el producto editorial sino la atención de la audiencia. Por mucho que yo crea que mi producto es “calidad 100”, ahí fuera hay unos cuantos que tienen el mismo producto en “calidad 80”. Que para mí será un mundo, pero para buena parte de la audiencia es equivalente. Si me empeño en poner barreras, las alternativas que tiene el lector al alcance del ratón son casi infinitas. Y eso sin entrar en si efectivamente el producto por el que pretendo cobrar merece realmente la pena o si estoy intentando que los lectores paguen por mis ineficiencias o por lujos que se han vuelto insostenibles.
Ya no leo como leía
Algunos han visto las tabletas como su tabla de salvación. Piensan que en un entorno más “controlado”, los lectores se darán cuenta de su error y pagarán religiosamente. En lo que no han caído es en que los mecanismos de búsqueda, selección y consumo de información han cambiado. La marca y la portada como caminos de entrada a los contenidos de un solo medio leído por una audiencia diaria y casi mono consumo empiezan a ser superados por otros tipos de procesos: la lectura en diagonal de múltiples portadas; el uso de agregadores de información; de filtros sociales; las recomendaciones; las entradas desde buscadores o desde enlaces en otras publicaciones sin pasar por portada. El lector medio de internet es muchísimo más promiscuo que el de papel. Lee más publicaciones y es más selectivo y más crítico. Se informa desde más fuentes. Selecciona mejor qué lee. Es más dueño de su dieta informativa y menos dependiente de lo que le propone el medio. En un entorno así es difícil pensar en usuarios instalándose aplicaciones de todos los medios que siguen. Y mucho menos pagando por todas ellas. No digo que no se dé, pero no sustituirá a la lectura trasversal en navegadores o aplicaciones multimedio (tipo Flipboard o Zite).
¿Desaparecerán los medios?
En absoluto lo creo. Sí creo que los medios impresos perderán centralidad y buena parte de su influencia (tras perder la audiencia primero y los ingresos publicitarios después). Seguirán existiendo pero con un papel reducido (valga la redundancia). Sobrevivirán aquellos medios que mejor se adapten al entorno online. Que entiendan quién es su público y mejor sepan dárselo. Que construyan el producto con él. Y que sepan introducir a las marcas en ese juego de forma creativa, respetuosa, transparente y productiva para todos. O que sepan inventar otras fuentes de ingresos, que también vale.
Obviamente no tengo la fórmula definitiva. Pero es en lo que intento trabajar todos los días.
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Evolución Digital,
Medios
viernes, 02 de diciembre de 2011 a las 02:08
Hace exactamente dos años tuvimos conocimiento del anteproyecto de Ley Sinde. Gran parte de la ciudadanía señaló de inmediato su rechazo en las redes a través del #manifiesto por los derechos fundamentales en Internet. En estos 24 meses el debate social sobre esta iniciativa ha sido intenso y ha aglutinado a ciudadanos y organizaciones preocupados por la merma de derechos y libertades. Ahora, pocos días después de haber sido deslegitimado por las urnas, un gobierno moribundo pretende aprobar el reglamento que desarrolla esta ley en abierta connivencia con el gobierno entrante.
La Ley Sinde tendrá numerosos efectos indeseados: al introducir una fuerte inseguridad jurídica en la regulación de Internet, se dificulta gravemente la actividad de los emprendedores tecnológicos que el Partido Popular pretende que contribuyan a reactivar la economía. La redacción de la Ley Sinde señala claramente que se aplica a todos los servicios de la sociedad de la información; no deben confundirnos los mensajes que afirman que su única razón es la de cerrar webs de descargas. Nada es peor para el crecimiento de un mercado que la inseguridad de no saber si al día siguiente un negocio puede ser cerrado por la aplicación arbitraria de una norma en manos del gobierno de turno.
El panorama de la propiedad intelectual en nuestro país es atroz: la Embajada de los Estados Unidos ha impuesto la aprobación de la Ley Sinde, el canon digital a empresas y administraciones fue declarado ilegal por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea pero tras año y medio se sigue pagando, los antiguos dirigentes de la SGAE – siempre defendida por el Ministerio de Cultura – se hallan imputados en la Audiencia Nacional por el saqueo generalizado del dinero de los autores. Este panorama cuadra con el general: una corrupción política extendida y no censurada en las urnas, unida a la subordinación de la democracia a los intereses de unos pocos con nombres y apellidos a los que sin embargo se les llama “mercados”.
Sólo con inteligencia, diálogo y trabajo se pueden resolver los actuales retos de la propiedad intelectual y comenzar a construir una salida a la preocupante situación económica actual. Como el Tribunal Europeo de Justicia, entendemos que la tensión entre la propiedad intelectual y la libertad de empresa, el derecho a la privacidad y el derecho a recibir o emitir información ha de resolverse en favor de estos tres últimos derechos. Será la única manera de crear riqueza y de mantener las libertades que tanto ha costado conseguir.
Frente a la arbitrariedad, la defensa histórica de la ciudadanía ha consistido en asegurar la garantía de los derechos fundamentales sustrayéndolos de la política, esto es, de los poderes de la mayoría y del mercado: se trata de derechos inviolables, indisponibles e inalienables.
Los gobiernos van y vienen. La red resiste.
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Internet,
Evolución Digital,
Internet y la Ley
Tags: leysinde, Manifiesto
miércoles, 02 de noviembre de 2011 a las 14:09

Cuando yo era socio de una consultora, sí todos tenemos un oscuro pasado, les contaba a los consultores de mis equipos la historia del jefe indio que, con la intención de atacar el fuerte de la caballería, necesita saber cuántos soldados hay dentro, y contrata para ello un consultor. El consultor va a ver el fuerte y al volver le dice muy rotundo: 1.004. El jefe indio, que se ve que ya conocía a los consultores, le pregunta cómo lo ha calculado. Fácil. Hay cuatro torretas, con un vigía en cada una, son cuatro, y dentro, pues unos mil más o menos.
Desgraciadamente, muchas estimaciones, en todos los campos, se hacen usando métodos de similar nivel de sofisticación y precisión. Y la medición de la inversión publicitaria online es uno de ellos. Habrá gente que diga, ya me lo han dicho muchas veces, que contar estas cosas es ir contra los intereses del sector, que es negativo para la confianza de los anunciantes. Yo pienso justo lo contrario: que cuánto más transparente eres, mucha más confianza generas. Todos los estudios tienen limitaciones. Ninguno representa la realidad con un 100% de precisión. Cuánto más conozcas los límites de lo que tienes, mejor lo comprenderás y mejor podrás usarlo.
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Publicidad online
Tags: arce, i2p, iab, inversión
lunes, 31 de octubre de 2011 a las 11:23
Yo era un blogger. Solía definirme como tal. Es más, Weblogs SL, la compañía que fundé y dirijo, tiene como negocio la publicación de blogs profesionales. Y, sin embargo, mirando este blog, apenas me atrevería a darme ese nombre. Durante todo 2011 he publicado 14 entradas contando esta. Bastante menos de lo que publicaba en un sólo mes en 2004, 2005 o 2006. ¿De quién ha sido la culpa?
A pesar del titular amarillista, pensado claramente para atraerte a este abandonado blog, posiblemente proviniente de Twitter, y hacerte leer esto, no hay un único culpable. Sí, es verdad que desde que me di de alta en Twitter en marzo de 2007, he publicado allí más de 9.000 tweets, por unos pocos centenares de posts en este blog, si llega. También es cierto que en Twitter me siguen más de 70.000 seguidores, mientras que este blog lo tienen en sus lectores de feeds apenas 4.000 incondicionales (gracias, muchas gracias). Pero eso es sólo parte de la razón. Hay gente con mayor número de seguidores en twitter y que sigue publicando diariamente en su blog. Aunque no sean la mayoría.
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Merodeando...
Tags: twitter
miércoles, 24 de agosto de 2011 a las 15:18
Ayer nos atragantó el desayuno a muchos la noticia de que PSOE y PP han llegado a un pacto para introducir una reforma en la Constitución Española (CE) que establezca una limitación de la capacidad del gobierno para incurrir en déficit presupuestario. Dicha reforma, además, se pretende tramitar en agosto, por la vía de urgencia, en un par de sesiones parlamentarias, sin el debido debate público y sin referendum.
Es cierto que todo esto es legal. El procedimiento de reforma constitucional que contiene la propia CE estable que se puede reformar sin referendum si la reforma es parcial y no se tocan ciertos apartados. También marca que incluso en este supuesto es preceptivo un referendum vinculante si lo solicita un 10% de los diputados o de los senadores. Visto el apoyo previsto a la reforma por parte de PSOE y PP, lo esperable es que no se solicite. Ahora bien, siendo legal, a mi juicio: no responde al espíritu de la norma; puede restarle legitimidad a la CE; el momento no es oportuno; las formas menos; el fondo, aún sin conocer, cuestionable; y lo mismo la eficacia que podría tener.
Oportunidad
El procedimiento de reforma constitucional sin referendum está previsto para reformas de elementos no sustanciales de la misma sobre los que exista un amplio consenso en la sociedad. No parece que este sea el caso, independientemente de lo que diga la actual aritmética parlamentaria. Y esto sin entrar en el debate sobre si un parlamento con fecha de disolución ya anunciada se debe meter en una reforma constitucional de las que en la historia de nuestra constitución sólo hay un precedente y muy menor.
Plantearlo en pleno mes de agosto, con todo el país de vacaciones, con una legislatura con final ya anunciado, y pretender aprobarlo por la vía de urgencia, en dos sesiones , y sin un debate público previo hace saltar todas las alarmas.
La actuación de este gobierno durante los últimos meses no ha hecho más que levantar recelos en una parte importante de la población. Se denuncia la distancia de los políticos profesionales con la población y los problemas que preocupan a esta. Se denuncia también el enquistamiento del sistema político que perpetúa el bipartidismo e impide que las minorías puedan, no ya tener peso en el parlamento; meramente dejar oir su voz. Se denuncia por último que estos actuen más pensando en los mercados que en los ciudadanos. Una reforma constitucional sin consenso social y sin referendum en este contexto es una bomba de relojería en la maltrecha credibilidad de nuestro sistema político.
Legitimidad
Una Constitución es la norma que establece el marco general de convivencia en un país. Debe ser una norma de gran estabilidad y del mayor consenso posible. Hasta ahora, y con ciertos matices, así ha sido. No quiere decir ello que todo el mundo esté de acuerdo con todo lo que dice la CE, o que no se piense que se le pueden introducir mejoras importantes. Quiere decir que se acepta como norma compartida. Que además de ser legal se considera legítima.
En el imaginario colectivo español existe la idea ampliamente compartida de que la CE es una norma difícil de modificar, que sólo se hace por consenso y que basa su legitimidad en su aprobación popular por referendo. Modificarla ahora en un tema sustancial y controvertido por esta vía no hace sino restarle apoyos a toda la Constitución. Es triste y me duele decirlo, pero así es. Y me parece un efecto muy grave.
Motivaciones
Con esta reforma, cuyo texto detallado todavía no se conoce, se pretende fijar por ley la obligación de no sobrepasar un nivel máximo de déficit público. Se supone que con ello se conseguirá mayor disciplina fiscal de los sucesivos gobiernos, mayores niveles de credibilidad para nuestra economía y, en definitiva, apaciguar a los mercados.
Me parece especialmente preocupante porque supone consagrar en la CE una determinada interpretación de la economía que no es ni mucho menos una ciencia exacta. Importantes economistas, premios Nóbeles como Krugman, Stiglitz o Nourini mantienen posturas contrarias.
Desde mi punto de vista el gran problema con esta cuestión es que interesadamente se habla sólo de uno de los aspectos: el total del gasto anual y no del resto del fenómeno. En particular:
1. ¿Cuáles son las fuentes de ingresos del estado y cómo contribuyen todos los ciudadanos a su mantenimiento? Me llama poderosamente la atención que muchos de los que se escandalizan con los déficits públicos luego presuman en privado de cómo evaden impuestos más o menos descaradamente.
¿Por qué se pretende fijar en la CE un máximo de déficit y no un mínimo de contribución impositiva?
2. ¿En qué se gasta el presupuesto público? Me parece poco aceptable que el déficit sirva para cubrir gastos corrientes (con algunas excepciones en gastos de tipo social). Ahora, me parece muy necesario que se pueda incurrir coyunturalmente en déficit para financiar políticas que fomenten el crecimiento económico y la innovación. Luego podemos entrar en cuáles y si más o menos, pero prohibirlo en la CE me parece una aberración.
Se puede hablar mucho de si es prudente o no endeudarte como particular y a qué niveles. Ahora, lo que a nadie se le ocurre es prohibir por ley que alguien se pueda endeudar. Esto es parecido.
3. ¿Por qué debe ser una norma sagrada un cierto porcentaje de déficit presupuestario sobre el total de PIB y no otro? ¿Cuál es el fundamento económico? (Siento no disponer de una conexión de internet decente mientras estoy de vacaciones para poder poner un par de enlaces muy ilustrativos al respecto).
Eficacia
¿Realmente alguien se cree que se va a respetar una norma así? ¿Que en caso de aprobarse se van a acabar nuestros problemas económicos y nuestros gobiernos se van a convertir de la noche a la mañana en modelos de austeridad y de eficacia económica?
Si la reforma llega a aprobarse el gobierno de turno buscará los instrumentos para poder seguir endeudándose sin que se considere déficit y sin incumplir técnicamente la norma. Leo en twitter (sin conexión buena se me hace difícil ir a comprobarlo) que la Constitución Alemana tiene una norma similar desde 2009 que impide un déficit superior al 0,35%, pero que en la letra pequeña dice que dicha limitación se puede evitar con una mayoría simple en el parlamento.
La disciplina y la eficiencia económica tienen que ser algo en lo que crean los gobernantes y que les exijan sus ciudadanos. Si intentamos sustituir responsabilidad por obligación normativa es que ya damos por perdida la batalla. Y de paso enrarecemos un poco más el clima político, aumentamos la distancia de la clase política profesional con la población y reducimos la legitimidad para muchos de todo el sistema. Great move!
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Sección:
Política y Relaciones Internacionales
Tags: 15m, Constitución
viernes, 29 de julio de 2011 a las 02:07

Hace unas horas desde su propia página web, Betazeta, la red de blogs chilena, anunciaba la entrada en su accionariado del Grupo Copesa. Según cuentan, el grupo de medios, que publica en Chile el diario La Tercera, ha adquirido un 20% de la sociedad por 3 millones de dólares, lo que situa el valor total de la empresa en 15 millones de dólares. Se trata de una operación mixta con una parte de ampliación de capital y otra parte de compra de acciones a los actuales propietarios.
Betazeta es una red de blogs de creación relativamente reciente (cumplen 3 años en agosto), con 13 publicaciones especializadas fundamentalmente en tecnología y estilos de vida. Según sus propios datos de audiencia reciben unos 7 millones de visitas mensuales (no mencionan usuarios únicos) y unos 15 millones de páginas vistas mensuales. En visitas han crecido un 12% durante el último año, mientras que en páginas vistas no han visto crecimiento. Un 45% de su audiencia está en Chile, por un 12% en España y un 10% en México. Tienen sede en Chile, una oficina en España, y anuncian abrir otra en México próximamente. Entre sus publicaciones más conocidas están el blog tecnológico Fayerwayer, que también tiene versión Brasil, y la comunidad de hardware CHW.
Lo primero es darle la enhorabuena a sus fundadores, a los que no conozco personalmente aunque nos seguimos mutuamente desde hace tiempo. Lo segundo, unirme al análisis que de la operación hace Mariano Amartino, Director de Hipertextual. Opino como él que aunque técnicamente seamos competidores de Hipertextual y de Betazeta, en la práctica nuestros competidores son los medios tradicionales, y nosotros somos, más bien, empresas que comparten una visión razonablemente similar sobre la evolución de la información especializada en internet.
Me parece especialmente interesante que un grupo de medios tradicional invierta en uno de medios digitales asumiendo sólo una participación minoritaria. Como apunta Mariano: “la compra es buena porque es estratégica para su presencia web en su mercado principal”. No se trata de una compra para entrar en un segmento en el que no estaban, sino mucho más probablemente una apuesta por reforzarse en el núcleo de su negocio. Esto coloca al grupo de La Tercera en muy buena posición respecto al Mercurio. Cuando se producen cambios disruptivos, como se están produciendo sin duda en el mercado de los medios, los grandes son lentos en reaccionar, y suelen ser empresas de nueva creación las que ven y explotan las nuevas oportunidades. De estas muchas no sobreviven, fundamentalmente por deficiente ejecución del modelo de negocio. De las que si lo hacen algunas acaban siendo adquiridas por los grandes que reaccionan y pocas, muy pocas, entran en solitario a formar parte de las grandes empresas de su sector. Entre los tradicionales, pues, hay quien reacciona relativamente rápido y adopta internamente el nuevo modelo, quien tarda algo más, pero se reposiciona comprando y quien llega tarde y mal y acaba fuera de juego.
Un último apunte. No me canso de repetir que las valoraciones no se hacen por usuarios o por páginas vistas, sino por ingresos, beneficios y perspectivas de crecimiento. Ahora, por si alguien quiere el dato, en Weblogs SL en junio tuvimos casi 19 millones de usuarios únicos, 36 millones de visitas y 65 millones de páginas vistas (datos de Google Analytics).
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Tags: Betazeta, Chile, Copesa, Latam
viernes, 01 de julio de 2011 a las 20:00

Hoy acababa el plazo para presentar el recurso de apelación casación de la sentencia en segunda instancia que me condenaba por las ofensas de comentaristas de este blog a la SGAE en el post de título SGAE=Ladrones. Y hoy lo hemos presentado. La casualidad ha querido que justo hoy la Guardia Civil haya entrado a registrar la sede de la SGAE a raiz de una demanda de la fiscalía anticorrupción.
En el recurso se habla de las intenciones de la SGAE al presentar demandas como este caso, que no es la de ir contra los autores de las ofensas, sino la de instaurar un régimen en el que nadie se atreva a criticar sus actuaciones. Se hace hincapié en que no se han identificado las ofensas, en que no se ha hecho ningún esfuerzo por intentar localizar a sus autores. Y también se hace alusión a la falta de justificación, a la invención de varios supuestos de responsabilidad atípicos, como la figura del “colaborador necesario” y, en la desestimación del recurso “la incitación a la crítica”. Y por último también se menciona que no se aplica la LSSI ni se entra a ver si hubo o no conocimiento efectivo.
Creo que es interesante hacer público el texto del recurso vista la actualidad del asunto.
Texto íntegro | Casación Sentencia SGAE=Ladrones
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